Una trágica historia de violencia de género extrema quedó al descubierto de la peor manera en la ciudad de Mar del Plata. Rocío Núñez, una joven de 27 años y madre de tres hijos, fue asesinada de un disparo en el cuello por su pareja, José Leonardo Cejas Urbistondo (39), durante una fuerte discusión en una vivienda del barrio Las Heras. Tras la detención del femicida, la Justicia confirmó un dato escalofriante: el agresor tenía un pedido de captura vigente por otro asesinato cometido en enero.
Violencia extrema y la pérdida de un embarazo
La relación entre Rocío y Cejas Urbistondo llevaba apenas cinco meses de convivencia, pero estaba atravesada por un espiral de violencia constante. Según reconstruyó el portal local 0223 a partir de testimonios del entorno de la víctima, las agresiones físicas eran habituales y desencadenaron una tragedia previa al crimen.
«Estaban por tener un hijo y lo perdió por el tema de que él le pegaba», relataron sus allegados. La víctima, que se encontraba desempleada y atravesaba un contexto de alta vulnerabilidad económica mientras criaba a sus tres hijos de 9, 5 y 3 años, intentaba resistir los constantes ataques del agresor. «Se agarraron a las puñaladas y ella se defendió», revelaron sus familiares sobre los crudos episodios que anticiparon el desenlace fatal.
El crimen y la captura del femicida
El femicidio se consumó cerca de las 10 de la mañana de este martes. Un llamado desesperado al 911 alertó al personal policial sobre un grave episodio de violencia doméstica. Al arribar al domicilio en el barrio Las Heras, los efectivos encontraron a Rocío tendida en el suelo, ya sin vida, producto de un impacto de bala letal en la zona del cuello.
En la escena del crimen, los peritos secuestraron dos armas de fuego con los números de serie suprimidos: un revólver Orbea calibre .38 largo y un Italo Gra calibre .32.
Tras efectuar el disparo, Cejas Urbistondo intentó escapar del lugar. Sin embargo, un rápido operativo cerrojo de la Policía permitió interceptarlo a pocas cuadras cuando intentaba abandonar la zona. Al notar la presencia de los uniformados, el asesino arrojó las dos armas al piso y fue inmediatamente reducido. La causa quedó en manos del fiscal Carlos Russo, quien ordenó someter al imputado a un dermotest para buscar restos de pólvora y peritar las armas incautadas para determinar cuál fue utilizada en el ataque.
Un oscuro prontuario
La situación judicial de Cejas Urbistondo expuso graves fallas en el sistema de seguridad. Al identificar al femicida, los investigadores confirmaron que sobre él pesaba un pedido de captura activo por un homicidio criminis causa perpetrado en enero.
En aquel expediente, se lo investiga por haber asesinado de un disparo en el rostro a un joven trabajador que intentó evitar un asalto armado en un corralón de materiales. Ahora, la Justicia no solo deberá avanzar con la imputación por el femicidio de Núñez, sino también determinar cómo el acusado logró permanecer prófugo, convivir en pareja y circular libremente por Mar del Plata a pesar de ser intensamente buscado por otro crimen
Fuente Enterate


