María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, murió este miércoles a los 87 años en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde permanecía internada desde el 23 de septiembre, cuando fue desalojada de la vivienda en la que había vivido durante más de siete décadas. Su fallecimiento fue confirmado por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, junto con su familia.
De qué murió Maricarmen
Hasta el momento, no se informó públicamente una causa médica específica de su muerte. Lo que sí se conoce es que su salud se había deteriorado de manera considerable durante los últimos meses y, especialmente, después del desahucio. Según los testimonios recogidos por medios españoles, había perdido una importante cantidad de masa muscular, tenía dificultades para caminar y alimentarse y en sus últimos días permanecía en una situación de gran fragilidad física.
Maricarmen había enfrentado varios intentos de desalojo y un extenso conflicto judicial por el departamento del barrio de Retiro donde residió durante unos 70 años. La propiedad había sido adquirida por una empresa que cuestionó la continuidad de su contrato de alquiler de renta antigua. En marzo de este año, el Tribunal Supremo había fallado a favor de la propiedad en la disputa sobre la subrogación del contrato.
El desalojo que provocó una movilización en España
El 23 de septiembre, finalmente se concretó el desahucio. Maricarmen salió de su vivienda en camilla y fue trasladada al hospital. La situación provocó una fuerte reacción social: se organizaron manifestaciones, concentraciones y una multitudinaria acampada en la Puerta del Sol de Madrid para reclamar políticas de acceso a la vivienda y frenar los desalojos.
La presión social consiguió que la empresa propietaria modificara su postura y aceptara un acuerdo que, en principio, le permitía a Maricarmen regresar a su casa. Sin embargo, su estado de salud ya no le permitió volver. Murió a pocos metros de la vivienda en la que había pasado gran parte de su vida.
Maricarmen, un símbolo de la lucha por la vivienda
El caso trascendió su situación personal y se convirtió en una bandera del movimiento de inquilinos español. Desde el hospital, Maricarmen continuó enviando mensajes de apoyo a quienes permanecían movilizados y pidió que siguieran defendiendo el derecho a una vivienda digna. Su historia impulsó protestas y abrió un fuerte debate político sobre los alquileres, los desalojos y la situación de los adultos mayores frente al mercado inmobiliario.
Nacida en Madrid, Maricarmen trabajó durante 34 años como secretaria en una empresa farmacéutica antes de jubilarse. Su deseo era poder terminar sus días en la casa donde había vivido durante décadas. Su muerte, ocurrida apenas dos semanas después del desalojo, volvió a poner en el centro de la discusión la crisis habitacional que atraviesa España.
Fuente Enterate


