La muerte de Sarita Soro generó tristeza en Tucumán, donde su historia había trascendido durante la pandemia de coronavirus. En 2020, mientras atravesaba una enfermedad y enfrentaba las dificultades económicas de la cuarentena, la diseñadora gráfica puso en marcha una iniciativa de trueque para sostener su actividad profesional y conseguir productos que necesitaba.
La noticia de su fallecimiento volvió a poner en primer plano aquella experiencia y el vínculo que mantuvo durante años con el Club Universitario de Tucumán, institución que la despidió con un mensaje cargado de afecto. Desde la entidad destacaron su compromiso con la vida deportiva y social del club, del que formó parte en diferentes etapas.
“Peleó hasta el final con mucha valentía”, expresaron desde Universitario en la publicación dedicada a su memoria. Además, remarcaron que su historia estuvo ligada a la institución como jugadora, entrenadora, dirigente y mamá, y señalaron que dejó una huella imborrable entre quienes compartieron su camino.
El trueque que hizo conocida su historia durante la pandemia
En abril de 2020, el diario La Gaceta contó cómo Sarita buscaba alternativas para continuar trabajando en medio de las restricciones sanitarias. Ante las dificultades para generar ingresos, ofrecía sus servicios de diseño gráfico a cambio de productos y artículos que necesitaba.
La iniciativa le permitió explorar una forma de intercambio basada en sus conocimientos profesionales, sin depender exclusivamente de los ingresos en dinero. Su propuesta llamó la atención en un contexto en el que numerosos trabajadores independientes y pequeños emprendimientos debían encontrar nuevas maneras de sostenerse económicamente.
El recuerdo del Club Universitario y el mensaje para sus hijos
El homenaje también incluyó palabras para Jeremías y Ernestina, los hijos de Sarita. La institución los acompañó en este momento de dolor y los describió como un reflejo del amor de su mamá.
“Esta familia los abraza hoy y siempre”, expresó el club, que cerró su mensaje con una despedida para quien formó parte de su historia durante tantos años: “Descansá en paz, Sarita”.
Fuente Enterate


