La Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social (CAPRESS), Salud Federal, la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI) y Clínicas de la Patagonia anunciaron la suspensión total de la atención programada para los afiliados de PAMI durante las jornadas del miércoles 21 y jueves 22 de octubre.
Las causas de la medida de fuerza y los reclamos del sector privado
La decisión de avanzar con el cese de actividades programadas se tomó tras infructuosas gestiones ante el Ministerio de Salud y la falta de respuesta a un pedido de audiencia urgente elevado a la Jefatura de Gabinete. En este sentido, las entidades firmantes denunciaron un desfasaje retributivo acumulado de entre el 100% y el 131% respecto de la inflación en los últimos dos años, sumado a cláusulas contractuales que limitan la cobertura de los pacientes. De esta manera, los centros médicos acusaron al organismo de derivar jubilados hacia hospitales públicos sobrecargados, quitándoles cápitas asignadas a los sanatorios.
Por consiguiente, las cámaras del sector privado advirtieron que la viabilidad económica de las instituciones de internación se encuentra comprometida.
Antecedentes en la Patagonia, el Conurbano e impacto en la red asistencial
El paro de 48 horas anunciado replicará las restricciones que ya se experimentaron a fines de agosto en provincias como Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa, donde se vieron afectados cerca de 300.000 afiliados. En este sentido, el sector privado representa el 51% de los establecimientos sanitarios con internación y dispone de más de 120.000 camas en la Argentina, por lo que las agrupaciones gremiales y empresariales exigieron una pronta mesa de diálogo con las autoridades nacionales. Asimismo, ratificaron que durante ambos días se mantendrán operativas únicamente las guardias de urgencia y emergencias médicas.
Fuente Enterate


