La consolidación del fenómeno climático de El Niño para la primavera y verano de la temporada 2026-2027 reavivó la preocupación en la Argentina por la proliferación del mosquito Aedes aegypti, el vector transmisor del virus del dengue.
El impacto de El Niño, las precipitaciones y el comportamiento del vector
Según las proyecciones meteorológicas oficiales, los modelos climáticos asignan un 100% de probabilidad de que la fase de El Niño se mantenga e intensifique durante el último trimestre del año. En este sentido, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que el aumento de las precipitaciones y las inundaciones pueden potenciar la aparición de criaderos si el agua queda estancada en objetos de uso cotidiano. Sin embargo, investigaciones científicas destacan que los temporales intensos pueden arrastrar formas inmaduras del insecto, aunque la especie del Aedes aegypti presenta una alta resistencia. De esta manera, las condiciones del tiempo por sí solas no definen el alcance exacto que alcanzará el brote epidémico.
Registro oficial de casos, la vacuna y las pautas de prevención
El último Boletín Epidemiológico Nacional emitido por el Ministerio de Salud detalló cerca de mil casos sospechosos notificados desde el inicio del período 2026-2027, con cuatro contagios confirmados hasta el momento correspondiente a personas con antecedentes de viaje internacional. Asimismo, las autoridades recuerdan que la vacunación se implementa mediante esquemas focalizados de dos dosis. En consecuencia, los organismos de salud enfatizan que la medida más efectiva sigue siendo la eliminación sistemática de criaderos, volcando y cepillando recipientes que acumulen agua en los domicilios.
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