El Juzgado Civil en Familia y Sucesiones de la II Nominación, a cargo del juez Víctor Carlos, deberá resolver la custodia y el lugar de residencia de los dos hijos de Mariano Robles y Solana Albornoz, la pareja que perdió la vida tras ser arrastrada por la correntada en Tafí Viejo.
Las posturas familiares, el arraigo y el interés superior del niño
En el expediente judicial que se tramita en los tribunales locales se enfrentan dos posturas respecto del futuro de la niña de cinco años y del bebé de un año. En este sentido, una parte de la familia materna plantea el traslado de los menores a España, mientras que la otra rama materna junto a la totalidad de la familia paterna sostienen que el interés superior de los niños exige su permanencia en Tucumán, preservando sus rutinas escolares, su entorno social y la red de contención afectiva que los acompañó desde el primer momento. Asimismo, los informes interdisciplinarios destacan la importancia de mantener la estabilidad emocional y los lazos de apego construidos tras el evento traumático. De esta manera, el magistrado deberá ponderar el concepto de «centro de vida» y aplicar la doctrina de la autonomía progresiva escuchando a los menores.
El trágico antecedente que conmovió a la provincia
La causa judicial tiene su origen en el devastador temporal registrado en abril de 2026, cuando la pareja asistió a una boda en la zona de Tafí Viejo. En este sentido, tras intentar resguardarse de la lluvia en su automóvil Nissan Versa sobre la ruta nacional 9, la fuerza de la correntada arrastró el vehículo hasta un canal de drenaje en Nueva Italia. Tras días de intensa búsqueda, los rescatistas hallaron el automóvil volcado y los cuerpos de Mariano (28) y Solana (32) abrazados en su interior, dejando a sus dos pequeños hijos bajo el cuidado temporal de su entorno familiar.
Fuente Enterate


