“Yo no me voy a callar por la memoria de mi hija”. Con esa frase, la madre de Erika Antonella Álvarez, la joven de 25 años asesinada en Tucumán, volvió a reclamar justicia y expresó el dolor que atraviesa su familia. Durante una audiencia judicial, la mujer cuestionó la conducta de Felipe Sosa, principal acusado por el crimen, y sostuvo que su comportamiento durante el proceso también debe ser considerado.
“Yo ya estaba viendo lo violento que es este femicida. Sosa odia a las mujeres”, manifestó ante el juez. Su testimonio estuvo marcado por el rechazo a los planteos del acusado sobre las restricciones judiciales que, según expresó, le impedirían leer la Biblia y ver a su hija. Frente a esos argumentos, la madre puso el foco en las consecuencias irreparables que la muerte de Erika dejó en su hogar.
El dolor de una familia que reclama justicia
“Cruel es ver a mi nenita menor llorar por su hermana. Usted no sabe lo que es contener a la noche a mi nena especial, que decía: ‘Mamá, le extraño a la Anto’”, relató, visiblemente conmovida. También remarcó la diferencia entre la situación del acusado y la de los familiares de la víctima: “Yo no puedo abrazar a mi hija. Usted no sabe, nadie sabe el dolor que sentimos. Nadie sabe cómo destrozaron a nuestra familia”.
Durante su intervención, la mujer pidió que se tengan en cuenta los resultados de la autopsia para esclarecer lo ocurrido. “Que cuenten la autopsia, lo que dice el cuerpo de mi hija”, reclamó. Antes de finalizar, reiteró que seguirá alzando la voz durante el proceso judicial y resumió su pedido: “Lo único que he pedido es justicia, nada más”.
El juicio por el femicidio de Erika Álvarez
El testimonio se produjo en el marco del proceso judicial por el femicidio de Erika, de 25 años. Felipe Sosa es el principal acusado, mientras que Justina Gordillo, su pareja, y Jorge Orlando “Chicho” Díaz están imputados por su presunta participación en el encubrimiento del crimen.
La familia de la joven reclama prisión perpetua para los acusados y espera que el debate permita esclarecer las circunstancias del asesinato. Para su madre, sin embargo, ninguna audiencia puede reparar la pérdida: su reclamo, insistió, seguirá siendo que se conozca la verdad y se haga justicia por Erika.
Fuente Enterate


