El juez de Garantías Mario Velázquez rechazó el pedido de sobreseimiento del sacerdote Pablo Simón Valdés, imputado por presuntos abusos sexuales agravados por su condición de ministro de culto contra una adolescente en Tucumán. La resolución cuestionó el criterio adoptado por el Ministerio Público Fiscal (MPF) y dispuso remitir las actuaciones al Fiscal Regional para que revise lo actuado. Ahora, la continuidad del proceso dependerá de esa instancia.
El fiscal Gerardo Salas había solicitado el sobreseimiento definitivo al sostener que entre el sacerdote, de 54 años, y la denunciante, que tenía entre 14 y 16 años al momento de los hechos, existió una relación afectiva consentida. La querella, representada por Martín González y Luciana Gramaglio, se opuso al planteo y cuestionó la valoración de las pruebas, además de señalar la asimetría de poder entre la adolescente y el religioso, quien era una autoridad eclesiástica y su confesor personal.
El juez cuestionó la actuación de la Fiscalía
Según el planteo de la querella, el magistrado consideró que la hipótesis de un noviazgo no se correspondía con los elementos reunidos en la causa. También calificó la actuación fiscal como arbitraria y superficial, y advirtió sobre un posible sesgo de confirmación en la interpretación de las pruebas.
La resolución alertó, además, sobre posibles situaciones de violencia institucional y revictimización, y mencionó las obligaciones internacionales asumidas por Argentina en materia de protección de los derechos de las mujeres, niñas, niños y adolescentes, en el marco de tratados como la Convención de Belém do Pará, la CEDAW y la Convención sobre los Derechos del Niño.
Sobrevivientes de abusos eclesiásticos reclaman el juicio oral
En paralelo, la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos reclamó que la causa avance hacia un juicio oral y público. En diálogo con Enterate Play 90.5, la psicóloga e integrante de la organización Liliana Rodríguez sostuvo que ser escuchadas constituye una reparación fundamental para las víctimas de abusos dentro de la Iglesia.
La especialista describió mecanismos de manipulación basados en la confianza y la autoridad religiosa, y destacó la importancia de los informes psicológicos para comprender las secuelas del abuso. También cuestionó la falta de perspectiva de género en determinadas actuaciones judiciales y advirtió sobre el impacto que puede tener el archivo de causas en otras personas que evalúan denunciar. La organización, además, planteó la necesidad de garantizar investigaciones independientes de las influencias políticas y religiosas.
Fuente Enterate


