Coincidiendo con el inicio del segundo semestre del ciclo lectivo en la provincia, la situación que atraviesan los transportes escolares en Tucumán refleja la gravedad de la coyuntura económica. En diálogo con LV12, Guillermo Totongi, presidente de la Asociación de Prestatarios de Transportes Escolares, remarcó que el mantenimiento operativo de las unidades resulta cada vez más complejo. «Este año está siendo muy duro para poner en marcha nuestras unidades ya que el factor económico ha sido un factor preponderante para que los papás puedan contratar el servicio«, explicó el referente del rubro. Tras los controles municipales de marzo, solo 38 unidades quedaron formalmente habilitadas en la Capital, mientras que otros transportistas optaron por reconvertirse o migrar hacia servicios en el interior provincial.
Competencia informal y el valor de las tarifas en la Capital
El representante del sector enfatizó que la pérdida de usuarios se vincula de manera directa con la búsqueda de alternativas más económicas por parte de las familias, aunque muchas de ellas carezcan de las habilitaciones de seguridad exigidas por la normativa.
A comienzos de año se estableció una tarifa de referencia orientativa de $150.000 para el servicio ida y vuelta dentro de San Miguel de Tucumán. Sobre este monto, Totongi señaló: «Es un número que impresiona, pero se está retirando a los chicos de la casa en unidades acondicionadas y con los elementos de seguridad correspondientes. No es un valor excesivo respecto de los costos de mantenimiento, pero impacta de lleno en los presupuestos familiares y hace que la demanda caiga enormemente».
Controles municipales y perspectivas para el resto del año
De cara a la segunda mitad del ciclo lectivo, los prestadores deberán someterse a la segunda revisión técnica obligatoria del año fijada a partir del 7 de septiembre por la Municipalidad capitalina. Por consiguiente, los representantes del transporte escolar insisten en la importancia de fortalecer las inspecciones para combatir la oferta de traslados no autorizados, garantizando así la seguridad de los alumnos y la supervivencia de una actividad fuertemente golpeada por la recesión.
Fuente Enterate


