La abogada y activista política, expareja del consultor argentino Fernando Cerimedo, abandonó el centro de salud pasadas las 16:30. Lo hizo en silla de ruedas y bajo un importante operativo de seguridad. De acuerdo con las precisiones brindadas por la Fiscalía, la víctima recibió tres impactos de bala durante el ataque.
Un fuerte operativo y el temor por su vida
El despliegue preventivo se montó minutos antes de su salida. Alrededor de las 16:20, las inmediaciones de la clínica se poblaron de efectivos policiales para custodiar el traslado de Beller, quien manifestó públicamente que continúa temiendo por su integridad física.
El violento episodio se originó durante la noche del lunes 17 de agosto. Conforme a la investigación preliminar, dos sujetos que simulaban ser repartidores de delivery interceptaron a la abogada; uno de ellos le disparó a quemarropa, mientras que el cómplice le arrebató la cartera y el teléfono celular antes de escapar.
Durante su internación hospitalaria, Beller rompió el silencio y apuntó directamente contra Cerimedo, asegurando que estaría detrás de la planificación del atentado. Tras estos señalamientos, la Justicia determinó la detención preventiva por 180 días del exasesor presidencial, quien cumplirá la medida en la cárcel de Palmasola mientras avanzan las diligencias.
La defensa de Cerimedo y la custodia en su domicilio
En la audiencia cautelar, Cerimedo rechazó de plano las acusaciones y negó cualquier tipo de vínculo con el ataque armado. Ante el juez Wilson Espada, sostuvo que jamás participó en episodios de violencia ni contrató a sicarios, calificando la resolución judicial como “una locura”. En la misma línea, su defensor, Ernesto Giraldes, cuestionó la solidez de las pruebas recolectadas, argumentando que la imputación se sustenta fundamentalmente en los dichos de la denunciante.
Al concluir el traslado desde el centro médico, el esquema de protección se trasladó directamente a la residencia de la abogada. Al menos dos camionetas con efectivos tácticos del grupo DELTA se apostaron en las inmediaciones de su vivienda para garantizar su resguardo.
Mientras la causa continúa abierta para esclarecer la identidad de los autores materiales y corroborar si existió un mandante intelectual, Beller reiteró sus reclamos de justicia y exigió pronunciamientos oficiales sobre el caso.
Fuente Enterate


