La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) publicó su último reporte sobre la actividad del sector cárnico. En este sentido, la entidad registró una caída del 12% en el consumo aparente de carne vacuna durante los primeros siete meses del año. De esta manera, las mesas argentinas perdieron un promedio de 4,8 kilos por habitante respecto de los registros acumulados en 2025.
Por consiguiente, la contracción de las ventas internas respondió a la dinámica de los precios al consumidor. Asimismo, el rubro de carnes y derivados acumuló un alza del 42,9% anual, superando el índice general del IPC. Por lo tanto, el valor de los cortes vacunos registró un aumento sostenido del 52% anual frente a un incremento menor en el precio del pollo.
Estabilización mensual y dinamismo del sector exportador
Por su parte, los precios de mostrador mostraron una leve fase de estabilización durante el período reciente. De hecho, cortes populares como el asado, la nalga y la carne picada común registraron bajas mensuales marginales en el circuito minorista. Sin embargo, la brecha de valor en comparación con proteínas alternativas mantuvo retraída la demanda familiar.
En cambio, las exportaciones hacia mercados internacionales exhibieron un comportamiento expansivo con un crecimiento del 8,8% interanual. De igual manera, el incremento en los cupos de envíos hacia Estados Unidos compensó la menor demanda del mercado chino. En consecuencia, la industria cárnica reorientó volumen de producción hacia el comercio exterior mientras el abastecimiento local continúa ajustándose.
Fuente Enterate


