La Ruta Nacional 9 en Tucumán cambiará de administración y pasará a estar bajo gestión privada. La medida forma parte de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones impulsada por el Gobierno nacional y establece que la empresa Autovía Construcciones y Servicios (ACS), vinculada al Grupo José Cartellone, se haga cargo del corredor noroeste.
La concesión incluye un tramo estratégico de la Ruta 9, desde el límite de Tucumán con Santiago del Estero hasta el límite con Salta, además de la totalidad de la Ruta Nacional A-016, que conecta San Miguel de Tucumán con el Aeropuerto Internacional Teniente Benjamín Matienzo. En total, el corredor alcanza unos 596 kilómetros y atraviesa también las provincias de Santiago del Estero, Salta y Jujuy.
¿Qué cambia para quienes circulan por la Ruta 9?
Con el nuevo esquema, ACS reemplazará a Corredores Viales y tendrá bajo su responsabilidad la explotación, conservación, mantenimiento y reparación del corredor. La concesión podrá extenderse hasta 30 años y, de acuerdo con las condiciones anunciadas, las obras e inversiones deberán realizarse con capital privado, sin aportes ni subsidios del Estado nacional.
Uno de los principales interrogantes para los usuarios tucumanos está relacionado con los peajes. El contrato contempla la continuidad de las estaciones existentes y establece mecanismos para actualizar las tarifas. Además, los pliegos prevén la posibilidad de instalar nuevos puntos de cobro, por lo que el sistema podría modificarse durante el período de concesión.
Peajes: cuándo podrán cobrar la tarifa plena
El nuevo esquema no implica que la concesionaria pueda aplicar automáticamente todas las condiciones tarifarias desde el primer día. Antes de avanzar con el cobro de la tarifa plena, deberán cumplirse determinadas obligaciones vinculadas con el estado de la infraestructura.
Entre las tareas previstas aparecen trabajos de puesta en valor, mantenimiento y rehabilitación de calzadas y banquinas, además de intervenciones sobre la señalización. La calidad y las condiciones de transitabilidad del corredor quedarán, de esta manera, vinculadas a las obligaciones asumidas por la nueva concesionaria.
Un cambio de fondo en las rutas nacionales
La transferencia de la Ruta 9 forma parte de una estrategia nacional más amplia que busca avanzar con la concesión privada de más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales. El objetivo oficial es trasladar al sector privado la responsabilidad sobre la explotación y conservación de distintos corredores de la Red Federal.
Para Tucumán, el cambio tendrá un impacto directo sobre uno de los principales accesos terrestres a la provincia y sobre la conexión entre San Miguel de Tucumán y el aeropuerto Benjamín Matienzo. Desde ahora, el corredor dejará de estar bajo la órbita de Corredores Viales y quedará sujeto a un nuevo esquema de concesión, con peajes, inversiones privadas y obligaciones específicas de mantenimiento y reparación.
El desafío estará en cómo se traduzca ese cambio en la práctica: cuánto terminarán pagando los usuarios, qué obras se realizarán y en qué condiciones quedará la Ruta 9 serán algunos de los puntos centrales que seguirán de cerca los tucumanos durante la implementación del nuevo contrato.
Fuente Enterate


