De acuerdo con el informe oficial, el país acumuló un promedio de 393 puntos en Ciencias (perdiendo 13 puntos respecto a 2022), 389 en Lectura (12 puntos menos) y 367 en Matemática (11 puntos por debajo de la edición anterior). En este sentido, Argentina se ubicó en el puesto 71 en Ciencias, 62 en Lectura y 75 en Matemática sobre un total de 91 sistemas educativos participantes. De esta manera, el país quedó relegado al octavo puesto dentro de América Latina en las tres disciplinas evaluadas.
La brecha de aprendizaje evidencia cifras preocupantes en el nivel medio. Por consiguiente, el 76% de los alumnos argentinos de 15 años no logró alcanzar el nivel básico de competencia en Matemática, mientras que el 60% en Lectura y el 59% en Ciencias quedaron por debajo del umbral mínimo. Asimismo, el 48,8% de los evaluados presentó un desempeño deficiente de manera simultánea en las tres áreas, contraste severo frente al 19,7% que promedian los países miembros de la OCDE.
Factores de aula, celulares, Inteligencia Artificial y valoración docente
Los cuestionarios complementarios anexados a la prueba PISA arrojaron luz sobre el clima escolar y la convivencia en las aulas. De hecho, el 55% de los alumnos de secundaria admitió que sus compañeros se distraen con teléfonos celulares u otros dispositivos durante las horas de clase. En este marco, apenas el 37% asiste a establecimientos donde rige una prohibición estricta de telefonía móvil. En paralelo, creció el uso de la Inteligencia Artificial: el 52% afirmó consultar chatbots semanalmente para estudiar y un 41% para redactar resúmenes.
Además, los problemas de disciplina e inasistencia impactaron directamente en el rendimiento general, registrando un 58% de interrupciones por desorden y un 66% de llegadas tarde. Sin embargo, los adolescentes argentinos destacaron un alto acompañamiento por parte del cuerpo docente. En consecuencia, el 78% valoró el interés de los profesores por el proceso de aprendizaje, superando los parámetros internacionales.
Fuente Enterate


