La crisis que atraviesa la industria manufacturera argentina muestra señales de profundización tras la difusión de los últimos índices del Indec, consolidando una tendencia a la baja que afecta la continuidad operativamente viable de los establecimientos productivos. Un informe elaborado por la consultora I+D, dirigida por el economista Diego Coatz, reveló que solo en el mes de mayo cerraron 420 firmas del sector, acumulando más de 1.500 en lo que va del año. Las estimaciones advierten que, de sostenerse la actual dinámica y con un universo de 4.000 industrias en situación de morosidad, el 2026 podría culminar con la baja definitiva de unas 3.300 fábricas.
El impacto del parate en la demanda interna se tradujo en el cese de operaciones de firmas históricas como la autopartista multinacional SKF en Tortuguitas —tras más de 50 años de presencia local— y la acería DIN S.A. ante la parálisis de grandes obras de infraestructura. Empresarios y rematadores del sector advierten sobre un fenómeno creciente: la imposibilidad de vender maquinarias e insumos en el mercado secundario por falta de compradores, lo que deriva en el desguace y la venta de equipamiento como chatarra para cubrir los costos de cierre e indemnizaciones laborales.

En el plano del empleo, la contracción del mercado formal acumula la pérdida de 354.128 puestos registrados desde noviembre de 2023. Un relevamiento de la entidad Misión Productiva determinó que los 21 proyectos aprobados en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) prometen la generación de 95.158 empleos entre directos e indirectos, una cifra que representa apenas el 28% de los puestos destruidos hasta el momento. En términos de empleo directo y permanente, el aporte del esquema fiscal asciende a unos 13.400 puestos, lo que equivale al 4% del empleo destruido en el período analizado.
Fuente Enterate


