Cruce de versiones dentro de la familia
Durante la investigación surgieron distintas versiones sobre lo ocurrido. El padre declaró ante los detectives que le había pedido a su hijo de 14 años que bajara a Theo del vehículo cuando llegaron a la propiedad. Sin embargo, el adolescente negó haber recibido esa indicación.
El caso derivó en una investigación judicial para determinar las responsabilidades de los padres y establecer cómo el niño terminó permaneciendo durante tanto tiempo dentro del auto. En las audiencias realizadas en el Tribunal Superior del Condado de Maricopa, la madre rompió en llanto y pidió poder volver a ver a sus otros hijos.
Los padres quedaron bajo restricciones judiciales
La defensa sostuvo que se trató de una “tragedia inimaginable” ocurrida en medio de una reunión familiar concurrida y afirmó que los padres actuaron de buena fe y colaboraron con las autoridades. La fiscal Brooke Gaunt, en cambio, remarcó la gravedad de que el menor permaneciera desatendido en condiciones extremas de temperatura.
El tribunal estableció una fianza de 150.000 dólares para cada progenitor, además de prohibir la comunicación entre ambos y limitar el contacto con sus hijos a visitas supervisadas por el Estado. La próxima audiencia fue fijada para el 21 de septiembre.
Fuente Enterate


