El consumo mostró señales contrapuestas durante julio. Según los datos difundidos por el INDEC, las ventas en supermercados retrocedieron 2,1% interanual a precios constantes, mientras que los centros de compras registraron una suba real del 1,9%. En los primeros siete meses del año, las grandes cadenas acumularon una caída del 2,7%.
Supermercados: menos ventas y cambios en las formas de pago
La facturación de los supermercados alcanzó los $2,59 billones a precios corrientes, con un ticket promedio de $34.981. En paralelo, las formas de pago digitales continuaron ganando terreno: el uso de billeteras virtuales y códigos QR creció con fuerza frente al mismo mes del año anterior, en un contexto donde los consumidores buscan distintas alternativas para administrar sus gastos.
El retroceso también tuvo impacto sobre el empleo registrado en el sector. Las grandes cadenas redujeron su dotación en 4,6% interanual, hasta los 95.383 trabajadores, mientras que los autoservicios mayoristas recortaron un 7,3%, hasta los 12.915 empleados. En este último canal, las ventas reales cayeron 1,1% interanual, aunque mostraron una mejora desestacionalizada del 1,2% frente a junio.
Los shoppings lograron revertir la tendencia
En los centros de compras, el comportamiento fue diferente. Las ventas a precios constantes crecieron 1,9% interanual durante julio, con una facturación corriente de $707.774 millones. La mayor participación correspondió a indumentaria, calzado y marroquinería, que concentró el 30,6% de las ventas, mientras que la ropa y los accesorios deportivos registraron un incremento interanual del 46,3%.
El contraste entre los distintos canales deja un escenario heterogéneo para el consumo: mientras las compras en supermercados todavía permanecen por debajo de los niveles del año anterior, los shoppings muestran una recuperación y el comercio mayorista presenta una leve mejora mensual. Los datos oficiales fueron publicados por el INDEC este miércoles 23 de septiembre y corresponden a julio de 2026.
Fuente Enterate


