Los dueños del comercio tucumano Salutare habían denunciado públicamente la destrucción gratuita de la entrada de su negocio. En un gesto inusual, los jóvenes responsables dieron la cara y se hicieron cargo de su error.
Lo que comenzó como un típico hecho de vandalismo nocturno que suele quedar en la impunidad y el olvido, terminó convirtiéndose en una valiosa lección de empatía y responsabilidad en San Miguel de Tucumán. Días atrás, los dueños del comercio local Salutare sufrieron la destrucción injustificada de una de las plantas que adornaban la entrada de su local a manos de tres jóvenes que pasaban por la zona durante la madrugada.
En aquel momento, invadidos por la tristeza y la impotencia que genera ver el esfuerzo diario pisoteado sin motivo, los emprendedores hicieron público su descargo. A través de sus redes, remarcaron lo que cuesta sostener un negocio y expresaron un deseo que parecía utópico: que los responsables tuvieran la grandeza y la madurez de volver, dar la cara, pedir disculpas y hacerse cargo de lo ocurrido.
Ver esta publicación en Instagram
El giro inesperado y la reparación
Contra todos los pronósticos de la época, la historia dio un giro radical y sumamente positivo. Los chicos implicados en los destrozos se presentaron físicamente en el local comercial, asumieron completamente su error y se encargaron de reparar el daño ocasionado en la entrada.
Así como en su momento utilizaron sus canales para visibilizar el mal accionar, los dueños de Salutare consideraron que era justo y necesario reconocer públicamente la actitud reparadora de los jóvenes.
Desde el comercio señalaron que equivocarse es algo inherente a la naturaleza humana y le puede suceder a cualquiera, pero remarcaron con énfasis que hacerse responsables, dar la cara y buscar solucionar activamente el daño causado habla de un conjunto de valores completamente distinto. Finalmente, los emprendedores expresaron su agradecimiento a los jóvenes por haber tenido la voluntad de acercarse y por elegir terminar la historia de una manera diferente.
Fuente Enterate


