La provincia de Jujuy vuelve a revivir uno de los episodios policiales más macabros de su historia reciente. Este martes, bajo una fuerte expectativa, comenzó el debate oral y público contra Pedro Gabriel Quispe, un hombre acusado de haber envenenado a sus dos hijas mellizas recién nacidas en julio de 2017, en una zona rural del paraje Angosto del Perchel (jurisdicción de Huacalera).
El espeluznante proceso judicial se desarrolla ante el Tribunal en lo Criminal integrado por los jueces Felicia Ester Barrios, Mario Ramón Puig y Pablo Pullen Llermanos. La dura acusación está en manos del fiscal Aldo Lozano, quien lideró la investigación y buscará la pena máxima para el imputado por los delitos de “homicidio calificado por vínculo parental, alevosía y envenenamiento en coautoría” (por la beba fallecida) y homicidio calificado en grado de tentativa (por la melliza que sobrevivió).
Veneno, una bolsa y el abandono a su suerte
La hipótesis central del Ministerio Público de la Acusación hiela la sangre. Según los investigadores, durante la madrugada del 7 de julio de 2017, instantes después del nacimiento de las niñas en una precaria vivienda rural, ambas habrían recibido por la fuerza una letal sustancia tóxica compatible con un plaguicida agrícola.
No conformes con el envenenamiento, las recién nacidas habrían sido colocadas en el interior de una bolsa de nylon y abandonadas a su suerte en las inmediaciones de la casa. Horas más tarde, las pequeñas fueron encontradas y trasladadas de urgencia. A pesar de los desesperados esfuerzos médicos, una de ellas falleció, mientras que su hermana logró sobrevivir milagrosamente tras permanecer internada durante un prolongado período.
La causa cuenta con un abultado expediente que incluye informes médicos, letales pericias toxicológicas, declaraciones del personal de salud que las asistió de urgencia y los dolorosos testimonios de los efectivos policiales que participaron del hallazgo.
Ocho años de fuga y la absolución de la madre
Tras el horrendo crimen, Quispe se esfumó. El hombre permaneció en calidad de prófugo de la Justicia desde 2017 hasta diciembre de 2025, logrando evadir a las autoridades durante más de ocho años. Su suerte se terminó cuando intentó ingresar nuevamente a la Argentina a través de un paso fronterizo y el sistema alertó sobre su pedido de captura.
Tras su detención, y con la reactivación total del expediente, se le practicaron estudios genéticos que confirmaron científicamente que él era el padre biológico de las dos niñas.
Cabe destacar que, por este mismo hecho, la madre de las mellizas había llegado a juicio en noviembre de 2020. Sin embargo, en aquel proceso los jueces determinaron que no había pruebas suficientes para condenarla y finalmente fue absuelta. Ahora, todas las miradas apuntan al accionar y la responsabilidad penal del padre.
Fuente Enterate


