Hace exactamente una década, una histórica publicación periodística sacudía los cimientos de la Iglesia Católica argentina y exponía un nivel de sadismo que parecía sacado de la Edad Media. El responsable de sacar a la luz los tormentos dentro del Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá (Entre Ríos) fue el periodista santafesino Daniel Enz, fundador de la revista Análisis.
Hoy, ese trabajo de investigación cobró una nueva y masiva dimensión gracias a «Cautiva», la exitosa miniserie protagonizada por Lorena Vega y Carolina Kopelioff (disponible en Flow, TNT y Max), que recrea el espeluznante caso. En este marco, Enz dialogó en exclusiva con el programa Es Tal Cual (ETC) —emitido por Enterate Play— para desandar los detalles de un caso que marcó su vida para siempre.

Todo comenzó en agosto de 2014 con un escueto correo electrónico anónimo que sugería investigar «abusos y tormentos». El periodista se adentró en una exhaustiva investigación que duró dos años. El punto de quiebre absoluto llegó cuando Silvia Albarenque, una excarmelita que había logrado salir del convento por su deplorable estado de salud, se animó a hablar. Su crudo testimonio destapó una red de maltratos comandada por la priora Luisa Toledo: ayunos forzosos, aislamiento, privación de la libertad, y castigos con cilicios, látigos y mordazas.
Los castigos y la investigación que terminó en un allanamiento
Según los testimonios reunidos por el periodista, dentro del convento se aplicaban castigos físicos y psicológicos que incluían autoflagelaciones, aislamiento, mordazas y otras prácticas. Enz sostuvo que esas medidas excedían las normas que regían a la comunidad religiosa. La investigación fue publicada en la revista Análisis en 2016 y, antes de que llegara a los lectores, el periodista decidió enviar el material al procurador general de Entre Ríos por temor a que pudieran desaparecer pruebas.
La publicación derivó en un allanamiento y en el secuestro de elementos que, según Enz, coincidían con los descriptos por las denunciantes. La causa terminó con la condena de Luisa Toledo, entonces priora del monasterio, a tres años de prisión. Durante la entrevista, Enz también destacó el trabajo judicial y señaló que, más allá del debate sobre la pena, consideraba fundamental que los hechos hubieran llegado a los tribunales.

Allanamiento, condena y la furia de la Iglesia
La noche previa a publicar la histórica edición titulada «Las torturas del convento», Enz alertó al entonces procurador general de Entre Ríos, Jorge García. «A los veinte minutos me dijo que estaba espantado y ordenó allanar de oficio. Horas antes de que la revista llegara a los kioscos, la policía secuestraba los cilicios y los látigos que Silvia había descripto», relató el periodista a ETC.

La condena llegó en 2019: Luisa Toledo recibió tres años de prisión efectiva. Sin embargo, el costo de enfrentarse a la institución fue alto. Enz recordó las brutales presiones que sufrió su medio: desde amenazas hasta boicots organizados. «El primer domingo después de la publicación, los curas tenían la orden de pedir en la homilía que no compraran la revista. Hubo presión sobre la Justicia y procesiones rezando frente a mi casa», detalló.

Reflexionando sobre la gravedad psicológica del caso, el profesional fue contundente: «He cubierto la dictadura, el narcotráfico y los abusos en el clero. Ningún caso me dejó esta huella. Acá se trataba de la anulación de la voluntad humana y el uso de Dios como excusa para el sadismo. El miedo al infierno retenía a esas mujeres más que los muros con alambre de púa».
“La ficción se queda corta”: qué sintió al ver Cautiva
La investigación de Enz fue posteriormente reconstruida en el libro Las Torturas del Convento y ahora llegó a la pantalla con Cautiva, la serie que toma como inspiración los hechos ocurridos en Nogoyá. El periodista contó que mantuvo contacto con la producción y que el equipo trabajó durante años con el material publicado por Análisis y con los testimonios de las víctimas y sus familiares.
De la investigación al éxito en el streaming
Hoy, la labor de Enz y su equipo está inmortalizada en «Cautiva», donde la actriz Julieta Zylberberg interpreta a Martina Robles, el alter ego en la ficción del periodista. Tras ver la adaptación de su libro homónimo, Enz se mostró más que satisfecho.
«Hicieron un trabajo brillante. Cuidaron detalles que para mí eran intocables: primero, dejar en claro que las víctimas no mintieron; segundo, que la priora actuó por fuera de las normas aplicando castigos medievales; y tercero, la responsabilidad de la jerarquía eclesiástica, porque el obispo sabía y no intervino», sentenció el periodista sobre la producción que ya es un suceso internacional.
Fuente Enterate


