La Unión de Usuarios y Consumidores de Tucumán, junto a REDECU y FODECUS, convocó a una movilización este lunes a las 20:00 en Plaza Irigoyen para repudiar las constantes subas tarifarias de EDET. El referente de la entidad, Dr. Miguel Paz, remarcó la necesidad de protestar masivamente para frenar la pérdida de poder adquisitivo de las familias. «No solamente las asociaciones nos rebelamos, sino que también ahora nos organizamos», afirmó el profesional sobre la marcha de velas. Además, advirtió sobre la responsabilidad del Poder Ejecutivo provincial: «La idea es dar un mensaje claro al gobernador porque es el poder concedente y quien autoriza los aumentos».
Del valor del kilovatio al tope de subsidios: los números de la crisis
El costo de la energía eléctrica en la provincia sufrió un incremento acelerado desde el inicio de la gestión nacional. Paz detalló la evolución de la tarifa por unidad: «Este precio hoy del kilovatio está en 176 pesos y en noviembre va a estar en 180«. El esquema vigente otorga un subsidio del 50% únicamente hasta los 300 kWh mensuales para usuarios del registro RASE, cobrándose el excedente a tarifa plena. A este complejo escenario se suma el próximo aumento del Valor Agregado de Distribución (VAD) y la total exclusión de los comercios de cualquier beneficio energético.
Multas encubiertas y el dramático impacto en jubilados y comercios
Las entidades de consumo advirtieron sobre la vigencia de un cargo por eficiencia energética aplicado desde 2020 a quienes superan los 750 kWh mensuales. Dichos fondos deberían destinarse a reconversión eléctrica domiciliaria, pero no se ejecutan proyectos concretos. Esta presión financiera golpea con dureza a los sectores más vulnerables, como jubilados con haberes mínimos que vieron sus facturas saltar de $60.000 a $182.000 mensuales. Paralelamente, la quita de subsidios provocó el cierre sistemático de pequeñas PyMEs y kioscos locales en toda la provincia.
Un llamado a la acción colectiva en las calles tucumanas
Frente a las posturas oficiales que sugieren que los incrementos responden a deficiencias en la lectura de las facturas o consumo excesivo, la dirigencia social exige la intervención activa del ERSEPT. Consideran indispensable visibilizar la disconformidad de los 560.000 usuarios tucumanos para exigir respuestas institucionales ante la falta de delegaciones en el interior. Paz concluyó con un enfático llamado a volcarse a las calles para transformar el descontento individual en reclamo organizado. «Dejamos de quejarnos para pasar a reclamar», sintetizó el abogado.
Fuente Enterate


