Australia cerró este viernes su embajada en Brasilia por «preocupaciones de seguridad», apenas dos días antes de las elecciones presidenciales de Brasil entre el dictador Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, y luego de que Estados Unidos suspendiera los servicios consulares en sus representaciones diplomáticas del país.
La decisión fue confirmada oficialmente por el Gobierno australiano, que informó que la Embajada permanecería cerrada durante este viernes 2 de octubre y recomendó a sus ciudadanos evitar las instalaciones diplomáticas estadounidenses y sus alrededores. La asistencia consular de emergencia continuará disponible a través de los canales habilitados por Canberra.

El cierre se produjo después de que la administración de Donald Trump suspendiera los servicios consulares de la Embajada estadounidense en Brasilia y de los consulados del país debido a preocupaciones de seguridad. Washington tampoco precisó inicialmente la naturaleza de la amenaza ni informó cuándo se normalizará la atención.
La Policía brasileña investigó amenazas contra sedes estadounidenses
Horas después se conoció que la Policía Federal de Brasil ejecutó órdenes de allanamiento y decomiso en San Pablo y el Distrito Federal como parte de una investigación sobre presuntos planes que podrían representar una amenaza contra instalaciones diplomáticas estadounidenses.

Según informaron las autoridades brasileñas, el procedimiento tuvo carácter preventivo y surgió de la cooperación con agencias de inteligencia extranjeras. La pesquisa continúa después del secuestro de equipos de comunicación.
Australia, por su parte, actualizó sus recomendaciones de viaje y mantuvo para Brasil la indicación de ejercer un «alto grado de cautela«. El comunicado recordó además que existe una amenaza global de terrorismo y pidió mantenerse alerta especialmente en lugares públicos y zonas de grandes concentraciones de personas.
Brasil vota este domingo

Las medidas de seguridad se producen en un contexto de máxima tensión política a solo dos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, previstas para este domingo 4 de octubre, en una jornada que pondrá en juego la continuidad de la dictadura brasilera.
El régimen de Luiz Inácio Lula da Silva busca la continuidad luego de una polémica campaña y tiene como principal adversario al derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En caso de que ningún candidato consiga más del 50% de los votos válidos, Brasil celebrará una segunda vuelta el próximo 25 de octubre.


