El megaoperativo desplegado para combatir el feroz incendio forestal que castiga a las sierras de Narváez, en el límite exacto entre Tucumán y Catamarca, registró avances sumamente significativos en las últimas horas. Tras un trabajo extenuante en la altura, los brigadistas lograron contener el frente activo que amenazaba desde la cumbre del cerro.
El incendio, que durante el martes presentaba un frente destructivo de aproximadamente dos kilómetros de extensión, disminuyó considerablemente su intensidad. Esta mejora fue posible gracias a una combinación clave: el esfuerzo de la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales y el factor climático (el descenso de la temperatura y el aumento de la humedad nocturna le quitaron fuerza a las llamas).
Operativo a 2.400 metros de altura
El director de la Brigada, Damián López, detalló que el personal especializado se mantiene apostado en la zona realizando tareas de vigilancia cuerpo a cuerpo. Las labores de combate fueron especialmente complejas debido a las condiciones geográficas: el terreno afectado se encuentra a 2.400 metros sobre el nivel del mar, en zonas de muy difícil acceso próximas al Parque Nacional Aconquija.
Durante la jornada del miércoles, las cuadrillas terrestres contaron con el apoyo fundamental de medios aéreos, que cumplieron un doble rol, facilitando el traslado rápido del personal hacia los focos más inaccesibles y realizaron vuelos de reconocimiento para hacer un seguimiento milimétrico del comportamiento del fuego.
La contención total del frente activo en la cumbre fue el mayor logro del operativo. Esta barrera impidió que las llamas descendieran hacia los valles cercanos, salvando tanto a los pobladores de los puestos rurales como a los sectores boscosos protegidos del Parque Nacional Aconquija.
Por qué se mantiene el alerta roja
A pesar de la evolución favorable y de que las llamas afectaron principalmente pastizales de altura, el operativo continúa activo y la región permanece bajo alerta roja.
El pronóstico meteorológico obliga a no bajar la guardia. En la zona convergen tres factores de riesgo extremo: la baja humedad ambiental, temperaturas superiores a las habituales para esta época del año y fuertes vientos en alta montaña.
Estas condiciones podrían favorecer una eventual reactivación rápida del fuego. Por ese motivo, en las próximas horas un avión vigía sobrevolará las quebradas para captar imágenes aéreas, buscando detectar columnas de humo ocultas o focos remanentes que amenacen con reavivar el desastre ambiental.
Fuente Enterate


