El estricto operativo de seguridad aplicado durante la última vigilia del Día de la Independencia encendió una profunda polémica en Tucumán. En esta oportunidad, las disposiciones fijadas por la Casa Militar de la Presidencia impidieron la presencia de la Virgen de la Merced como todos los años. Por lo tanto, las agrupaciones gauchas y los devotos expresaron su malestar ante la interrupción de una tradición histórica.
Restricciones en la Casa Histórica y malestar tradicionalista
El reclamo encabezado por la agrupación gaucha Virgen Generala detalla que intentaron coordinar el acceso con bastante antelación. Sin embargo, las gestiones ante las áreas de protocolo y los dirigentes políticos no prosperaron debido a la rigidez del dispositivo nacional.
Asimismo, los organizadores relataron las dificultades sufridas durante la medianoche previa al festejo patrio:
-
Una comitiva reducida de cinco personas buscó trasladar las andas hasta el museo nacional.
-
La custodia rechazó el paso a pesar de las mediaciones del Arzobispado y de legisladores locales.
-
Los vecinos congregados en las vallas entonaron el Himno Nacional y cánticos religiosos entre muestras de dolor.
Misa de desagravio y marcha simbólica
La comunidad eclesiástica resolvió convocar a un encuentro especial para reparar la situación atravesada por la patrona del gauchaje. Por esa razón, las entidades culturales y religiosas se reunirán este viernes a las 20 en la Basílica Nuestra Señora de La Merced. Efectivamente, la Santa Misa estará abierta a toda la comunidad y contará con la bendición del párroco Abel Néstor Álvarez.
Además, la jornada concluirá con un despliegue emotivo por el casco histórico de la capital. Los fieles trasladarán a la Virgen de la Merced cubierta con el tradicional poncho tucumano hasta el frente de la Casa Histórica. Los organizadores buscan revalidar una costumbre que lleva más de 40 años de vigencia. De esta manera, Tucumán reanudará el rito patrio para rendir homenaje a la Generala del Ejército Argentino.
Fuente Enterate


