Las políticas de intercambio exterior de la Casa Blanca volvieron a generar impacto en el comercio exterior argentino. A través de la Oficina del Representante Comercial (USTR), el gobierno estadounidense oficializó el listado de bienes nacionales alcanzados por un recargo del 10%. Por lo tanto, el nuevo esquema de aranceles de EE. UU. comenzará a regir bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio para sancionar el trabajo forzoso en las cadenas globales.
Insumos, maderas y piedras: los productos gravados
El documento oficial muestra que la restricción no implica un gravamen generalizado para la oferta exportable argentina. El impacto directo estará concentrado en posiciones específicas vinculadas a la industria farmacéutica, el sector forestal y gemas preciosas.
Asimismo, la nómina completa de artículos alcanzados abarca los siguientes rubros:
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Derivados animales y vegetales: Bilis, glándulas para la industria farmacéutica, extractos vegetales, aceite de jojoba, argán y aceites esenciales cítricos.
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Flores y plantas: Flores frescas cortadas como anturios, alstroemerias y gipsófilas, además de mamíferos vivos y aves ornamentales.
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Maderas y corchos: Madera tropical aserrada, paneles laminados, tableros contrachapados (plywood), molduras, corcho natural y sus derivados.
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Piedras preciosas y metales: Perlas naturales, diamantes, rubíes, zafiros, esmeraldas, granallas de hierro y chatarra de metales raros como niobio y vanadio.
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Textiles y cestería: Hilados y tejidos de seda, junto con artículos elaborados en bambú y ratán.
Las excepciones para evitar desabastecimiento
La administración conducida por Donald Trump dispuso un amplio listado de excepciones para resguardar la economía norteamericana. Por esa razón, los sectores estratégicos como el acero, el aluminio, los automóviles y los fertilizantes quedaron excluidos del recargo. Efectivamente, las autoridades buscan no afectar la cadena de suministros interna de sus industrias.
Además, la normativa exime a los alimentos y productos energéticos que no puedan cultivarse o producirse en volúmenes suficientes en suelo estadounidense. Por consiguiente, los principales complejos exportadores del país mantendrán las condiciones previas frente a los aranceles de EE. UU.. De esta manera, el impacto sobre la balanza comercial argentina se mantendrá en acotados sectores productivos de nicho.
Fuente Enterate


