El proceso de reducción del ritmo inflacionario registró un posible freno durante el mes de julio, impulsado principalmente por factores estacionales y el comportamiento de la canasta alimentaria. De acuerdo con las proyecciones de diversas consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría ubicarse nuevamente en torno al 2% mensual o situarse levemente por encima de dicho umbral, interrumpiendo la tendencia descendente observada desde abril.
En cuanto a las estimaciones específicas, la Fundación Libertad y Progreso y la firma EcoGo coincidieron en proyectar una variación inflacionaria del 2,1% para el mes. Por su parte, Econviews prevé que el índice regrese al nivel del 2%, mientras que Analytica y C&T Asesores estimaron un IPC preliminar del 1,9%. Camilo Tiscornia y María Castiglioni, de C&T, señalaron que la aceleración estuvo empujada por los componentes vinculados al turismo —potenciados por el receso invernal y el Mundial de fútbol—, afectando especialmente los valores de las tarifas aéreas.
En contraste, la consultora Equilibra fue la única que registró una desaceleración en su medición al marcar un 1,8%. Gonzalo Carrera, economista de la entidad, explicó que si bien turismo y verduras mostraron alzas, el impacto se vio compensado por las liquidaciones de temporada en el rubro indumentaria y la estabilidad en carnes y educación. Pese a este escenario estacional, los analistas de la Fundación Libertad y Progreso sostienen que durante el segundo semestre los precios retomarán el sendero descendente por debajo del 2% mensual.
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