El Salón Arturo Illia del Senado de la Nación fue escenario de una jornada de exposición y debate sobre la respuesta institucional frente a los delitos contra la integridad sexual, convocada por la Banca de la Mujer. En ese marco, la tucumana Carolina Monteros presentó su testimonio para visibilizar las barreras, la revictimización y la persecución que enfrentan tanto las sobrevivientes como las abogadas y peritos psicólogas que acompañan las denuncias en el ámbito judicial. La actividad contó con la presencia y el respaldo de la actriz Thelma Fardin —referente de la lucha contra la impunidad tras llevar a juicio y lograr la condena de Juan Darthés— junto a destacadas abogadas penalistas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante su intervención, Monteros detalló el extenso recorrido procesal que debió atravesar tras denunciar haber sido víctima de violencia sexual por parte de dos hombres, uno de ellos perteneciente a la familia Trápani, de estrechos vínculos con el poder económico y político tucumano. «Durante diez años la justicia me dio la espalda. Atravesé revictimizaciones y enormes obstáculos para acceder a la justicia. En octubre del año pasado conseguimos una sentencia condenatoria; sin embargo, hace apenas tres semanas la Corte Suprema de Justicia la revirtió, desestimando las pruebas, mi testimonio, las pericias incorporadas a la causa y la perspectiva de género«, manifestó frente al auditorio parlamentario.
Monteros enfatizó que la revocación de la condena por parte del máximo tribunal provincial pone de manifiesto una problemática estructural que afecta con mayor severidad al interior del país. «Traigo mi caso porque demuestra las barreras que enfrentamos las mujeres para acceder a la justicia y cómo la impunidad se profundiza cuando el acusado es un hombre con poder económico y político. En el norte profundo estas barreras siguen siendo una deuda pendiente», aseveró, rechazando además los discursos que intentan instalar la existencia de denuncias falsas para invisibilizar las fallas del sistema.
En el tramo final de su discurso, la denunciante vinculó su reclamo con causas emblemáticas de impunidad y violencia institucional que marcaron la historia reciente de Tucumán. «Hoy vivo por mí, por Paulina Lebbos, por Paola Tacacho, por Marita Verón y por todas aquellas a las que les quitaron la voz. No vamos a bajar los brazos y seguimos confiando en nuestras fuerzas para que ninguna mujer vuelva a atravesar este camino», concluyó.
🟡En el Salón Arturo Illia del Senado de la Nación , invitadas por la Banca de la Mujer, Carolina Monteros expuso la corrupción judicial el #Tucumán.
👉Uno de los temas centrales fue la persecución a las víctimas, abogadas y peritos psicólogas que acompañan a las denunciantes. pic.twitter.com/N54bvqqIjF
— Enterate Play (@EnteratePlay) August 4, 2026
Fuente Enterate


