El nuevo mecanismo regulado por el BCRA abarca de forma exclusiva a las nuevas operaciones de crédito otorgadas por bancos y Proveedores No Financieros de Crédito registrados. En este sentido, la cuota fijada no podrá superar el 30% de los ingresos declarados por el solicitante al momento del otorgamiento para evitar situaciones de sobreendeudamiento. De esta manera, el sistema exige montos fijos e iguales durante toda la vigencia del contrato crediticio.
La entidad prestamista deberá enviar una notificación electrónica al cliente durante el día hábil previo a la ejecución del débito. Asimismo, en caso de saldo insuficiente, la norma limita las gestiones a un intento inicial y un máximo de dos reintentos —a las 48 y 96 horas respectivamente—. Por lo tanto, el marco busca prevenir cobros reiterados y garantizar previsibilidad en las cuentas del usuario.
Revocación de consentimiento y reparos del sector financiero
La normativa le otorga al usuario el derecho de dar de baja la autorización de cobro en cualquier momento y con efecto inmediato. De hecho, la cancelación del permiso podrá tramitarse tanto en la app del prestamista como en la entidad proveedora de la cuenta bancaria o CVU. En consecuencia, la medida funciona como una evolución garantizada del antiguo sistema de Débito Inmediato (Debin).
Además, cámaras bancarias y empresas del sector fintech expresaron reparos sobre la imposibilidad de debitar fondos colocados en saldos remunerados o fondos comunes de inversión de acceso diario. En consecuencia, las entidades remarcaron que resta precisar definiciones técnicas operativas antes del lanzamiento definitivo fijado para el lunes 31 de agosto. De esta forma, el mercado financiero prepara sus plataformas para implementar la interoperabilidad exigida por el ente regulador.
Fuente Enterate


