La comunidad educativa de la Escuela Congreso, ubicada en San Miguel de Tucumán, se vio conmocionada tras la detonación de un revólver calibre .38 accionado por un alumno dentro del salón de clases. En este sentido, el estruendo fue confundido inicialmente por el docente a cargo con la explosión de un elemento de pirotecnia, comprobándose momentos más tarde que el proyectil se había incrustado en una de las paredes del aula. De esta manera, las autoridades del establecimiento formalizaron la denuncia policial.
Por consiguiente, el fiscal Mariano Fernández dispuso el traslado del estudiante al Centro de Admisión y Derivación (CAD) para la confección de informes interdisciplinarios antes de ser restituido a su madre. Asimismo, la investigación constató que el arma incautada pertenecía legalmente al padrastro del menor, un camionero que al momento del suceso se encontraba fuera de la provincia. Por lo tanto, la causa busca precisar si existió negligencia en el resguardo del arma.
Pericias por una segunda arma y marco regulatorio
Por su parte, el Ministerio Público Fiscal sumó a la investigación material audiovisual en el que se observa al adolescente manipulando una pistola calibre 9 milímetros distinta al revólver de la escena. De hecho, los peritos judiciales trabajan para localizar la pieza y determinar si se trata de un arma de fuego operativa o de una réplica. En consecuencia, se ordenaron nuevas medidas operativas en el entorno familiar.
Además, el episodio se registró días antes de la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil, fijada para el 5 de septiembre. En consecuencia, la legislación actual impidió someter al alumno a una acusación formal o a la imposición de medidas reparatorias en el fuero penal.
Fuente Enterate


