
La enfermería de Boca volvió a encender las alarmas en un momento especialmente delicado para el equipo. Apenas unas horas después de conocerse la grave lesión de Tomás Aranda, el club recibió otra noticia que complica los planes de Rodolfo Arruabarrena: Adam Bareiro deberá ser operado por la hernia de disco lumbar que lo mantiene alejado de las canchas desde hace varios meses.
Según reveló Olé, el delantero paraguayo pasará por el quirófano el próximo martes y ya comenzó a realizarse los estudios prequirúrgicos. La intervención estaría a cargo del doctor Jorge Batista, aunque todavía no hubo un parte oficial del club que establezca cuánto tiempo demandará su recuperación.
La decisión llegó después de varios intentos por evitar una cirugía que, desde un principio, se buscó postergar. Bareiro realizó un tratamiento conservador que incluyó un bloqueo lumbar, trabajos de rehabilitación, sesiones de gimnasio y algunas tareas livianas en el campo de juego. En distintos momentos su evolución generó expectativas, pero las molestias persistieron y no le permitieron incrementar las cargas con normalidad.
Por ese motivo, el cuerpo médico y el futbolista terminaron optando por la intervención. Aunque todavía no existe un plazo oficial, en Boca consideran que será muy difícil que el atacante pueda regresar antes de 2027, lo que extendería todavía más una ausencia que ya lleva varios meses.
El problema físico de Bareiro comenzó incluso antes de la hernia. Su último partido fue el 9 de mayo frente a Huracán, cuando debió abandonar el campo antes del entretiempo por una lesión muscular en la zona del complejo aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo. Aquella dolencia lo marginó durante varias semanas y también le impidió participar con Paraguay en el Mundial.
Cuando estaba próximo a regresar, apareció el inconveniente lumbar que terminó frenando nuevamente su recuperación. Desde entonces, el delantero de 30 años no volvió a sumar minutos y tampoco pudo ser una alternativa para Arruabarrena en su segundo ciclo al frente del equipo.
La situación supone un nuevo problema para el entrenador, que en cuestión de horas perdió a dos futbolistas. Primero fue Aranda, quien sufrió una fractura de peroné durante un entrenamiento y también deberá ser operado. Ahora se confirmó que Bareiro tendrá que atravesar el mismo camino y que, salvo una evolución más rápida de la esperada, su vuelta quedará para el próximo año.
Mientras Boca analiza cómo afrontar ambas bajas, el paraguayo comenzará una nueva etapa en un proceso físico que finalmente no pudo resolverse sin cirugía. La prioridad será que la intervención permita superar definitivamente el problema lumbar, aunque todo indica que Arruabarrena deberá planificar el cierre de la temporada sin uno de sus atacantes.


