El prontuario judicial de Pablo “Bebote” Álvarez sumó este viernes su capítulo más grave. El histórico líder de la barra brava de Independiente fue detenido por agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina, en el marco de una megacausa por narcotráfico.
Según trascendió tras el operativo, Álvarez está acusado de tener un rol activo dentro de una organización narcocriminal de alcance internacional. Esta nueva causa lo aleja de los tradicionales expedientes vinculados a la violencia en el fútbol y lo sitúa en el centro de una compleja red de tráfico de estupefacientes.
Las rutas de la droga: Bolivia y España
La investigación que derivó en la captura del exlíder de la tribuna del «Rojo» viene siendo desarrollada hace tiempo por las fuerzas federales. La estructura criminal desbaratada operaba a través de un doble circuito internacional:
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Drogas sintéticas: Se encargaban del ingreso y distribución de sustancias de diseño, como MDMA y metanfetaminas, provenientes desde España hacia distintos países de Europa y Argentina.
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Cocaína: Gestionaban el ingreso de grandes cargamentos de esta sustancia desde Bolivia, manteniendo fuertes ramificaciones y circuitos de comercialización dentro del territorio nacional.
«Final del partido para Bebote»
La noticia de la detención fue confirmada oficialmente por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien utilizó sus perfiles en redes sociales para destacar el accionar policial y dejar un mensaje contundente.
«BEBOTE ÁLVAREZ, PRESO. Con el DFI de la Policía Federal Argentina detuvimos al histórico jefe de la barra de Independiente, ‘Bebote’ Álvarez, acusado de integrar una organización narcocriminal que traficaba drogas de diseño desde España e ingresaba cocaína desde Bolivia. Final del partido para Bebote. El que las hace, las paga», publicó la funcionaria.
Durante años, Álvarez fue una de las figuras más temidas y conocidas del paravalanchas de Independiente, acumulando múltiples causas judiciales por su actividad ilícita en el club de Avellaneda.
Su antecedente penal más resonante hasta el momento era una condena a tres años y medio de prisión por la tentativa de extorsión cometida en el año 2017 contra el entonces entrenador del primer equipo, Ariel Holan. Ahora, su situación procesal da un giro drástico al enfrentar a la Justicia Federal por delitos vinculados al crimen organizado internacional.
Fuente Enterate


