La comunidad educativa de la Escuela Media de Los Gutiérrez atraviesa momentos de profundo temor e incertidumbre tras un grave episodio que «helo la piel» de los padres y alumnos. César, padre de una alumna de 12 años, rompió el silencio en Enterate Play 90.5 para revelar cómo una compañera de curso de su hija ingresó armada al establecimiento, un hecho que pudo haber desencadenado una catástrofe irreversible.
Según detalló el padre, la menor que portaba la pistola es hija de un agente policial de la capital, identificado como Miguel Luna, de quien tomó el arma reglamentaria. Lo más alarmante es que, según comentó, la estudiante realizó dos disparos antes de entrar al colegio para probar si el arma funcionaba correctamente, hallándose posteriormente los casquillos servidos en las inmediaciones.
Negligencia directiva: Advertencias previas e inacción escolar
César enfatizó que esta preocupante situación se podría haber evitado por completo. Según su testimonio, tanto el director del establecimiento, de apellido Reinoso, como la vicedirectora, tenían pleno conocimiento de amenazas previas desde hacía un mes. En esa oportunidad, la menor armada ya había apuntado a otra compañera advirtiéndole que la mataría. A pesar de que la madre de la menor amenazada realizó la denuncia formal en la dependencia policial de Alderetes, el director Reinoso le manifestó que «no podía hacer nada» más que sugerir la denuncia, permitiendo que la alumna siguiera asistiendo normalmente sin ningún tipo de abordaje ni seguimiento psicológico preventivo. La hija de César llegó a recibir capturas de pantalla donde la menor manifestaba explícitamente que cometería el hecho ese mismo día.
El «circo» policial y el abandono psicológico a las víctimas
El padre de la alumna afectada fue sumamente crítico con el operativo de seguridad montado tras el incidente, calificándolo de un «circo» innecesario y una puesta en escena con fines de marketing para el Ministerio. «Se sacaban fotos como si fuera una escena de película», denunció César, señalando que el despliegue de Infantería y jefes policiales ocurrió cuando la menor ya estaba desarmada y bajo resguardo.
Asimismo, lamentó profundamente que la institución educativa no brindara asistencia psicológica a su hija, quien se encuentra emocionalmente afectada y con un enorme temor de regresar a clases. Criticó también que el gabinete psicopedagógico escolar no se haya contactado con la familia hasta el momento, mientras que la alumna agresora fue enviada a su domicilio pocas horas después sin que se tomara un protocolo estricto sobre las armas que quedan a su alcance en su hogar.
Comercialización de drogas dentro de la escuela: La otra crisis silenciosa
La preocupante realidad de la Escuela de Los Gutiérrez no se limita a la violencia con armas de fuego. César confirmó una alarmante problemática que sufren a diario: «Mi hija vio que comercializan y consumen dentro de la escuela». El denunciante describió un entorno de vulnerabilidad generalizada, relatando incluso que una madre agredió físicamente a una docente tras ser advertida de que su hijo se encontraba presuntamente bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Para los padres, que realizan enormes esfuerzos diarios llevando y trayendo a sus hijos para resguardarlos de la inseguridad de las calles, saber que el peligro inminente ahora habita dentro de las propias aulas resulta devastador.
«Den un paso al costado»: el contundente mensaje a los ministros de Educación y Seguridad
Ante el desamparo estructural, César exigió acciones concretas e inmediatas a las máximas autoridades de la provincia. Dirigiéndose directamente a la ministra de Educación, Susana Montaldo, le reclamó que «recorra el interior» para conocer el estado edilicio y educativo real de las escuelas. Sentenció además que si los directivos actuales, quienes llevan años en la institución, no se encuentran capacitados para gestionar estas crisis, deben dar un paso al costado para permitir el ingreso de autoridades con verdadera predisposición de cambio. Finalmente, solicitó al ministro de Seguridad el envío de efectivos policiales que cumplan funciones reales y activas de vigilancia en los horarios de ingreso y egreso de los alumnos, en lugar de actuar únicamente como meros espectadores.
Fuente Enterate


