El trágico suceso se desencadenó durante la madrugada de este lunes en un inmueble ubicado en pasaje Primera Junta al 1.000. En este sentido, pasadas las 2:00 horas, Argatt se comunicó telefónicamente con uno de sus hijos para pedirle auxilio. De esta manera, al arribar a la propiedad, el familiar fue recibido por su madre, quien le habría dicho tajantemente: “Ya está. Muerto el perro, se acabó la rabia”. Acto seguido, el hombre ingresó a la habitación principal y encontró a su padre sin vida sobre la cama.
Tras el aviso al 911, intervino la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo del fiscal Carlos Sale, junto al auxilio de fiscal Miguel Fernández y el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Aunque las informaciones preliminares apuntaban a un único impacto, las pericias forenses precisaron que Rodríguez recibió dos proyectiles de arma de fuego: uno en la cabeza y otro en el tórax. Asimismo, los peritos secuestraron un revólver hallado en el piso del dormitorio para someterlo a cotejos balísticos.
«Vivía un infierno»: violencia de género, testimonios y libertad provisoria
Los tres hijos del matrimonio prestaron declaración testimonial coincidiendo en que su madre soportó durante décadas violencia física, maltrato psicológico, aislamiento y conductas de control extremo por parte de la víctima. De hecho, ante la fiscalía emergió un sombrío antecedente: años atrás, Rodríguez le impidió a la mujer cuidar y despedirse de una de sus hijas antes de morir de una enfermedad terminal. Al respecto, vecinas del barrio ratificaron el sometimiento expresando que “desde hace años vivía un infierno”.
Tras evaluar el contexto de vulnerabilidad y la falta de riesgos procesales, el fiscal Sale dispuso no privar de la libertad a Argatt, ordenando que continúe el proceso con perspectiva de género. Paralelamente, los investigadores esperan los resultados toxicológicos para determinar si la víctima había consumido sedantes antes del ataque, además de rastrear cómo la mujer obtuvo el arma de fuego. De esta forma, el caso —que constituye el homicidio número 79 registrado en Tucumán en lo que va del año— transita sus horas claves en los tribunales.
Fuente Enterate


