En una nota firmada por la periodista Lucía Lozano para La Gaceta, se revela cómo el colapso sistemático del Camino del Perú llevó a los vecinos de la zona a improvisar una nueva alternativa vial por su cuenta. Tras el bloqueo de un paso de tierra que funcionaba como atajo informal a la altura de la Curva de los Vega, los automovilistas comenzaron a utilizar un antiguo callejón de 120 metros situado en el interior de una finca de limones. El tramo, ubicado de forma perpendicular a la ruta provincial 315, desemboca en la calle Los Cerezos de San José y permite empalmar con la avenida Fanzolato para llegar a la avenida Perón, absorbiendo un flujo constante de vehículos durante todo el día.
El propietario del terreno manifestó su predisposición para donar la franja de tierra necesaria con el objetivo de convertir el trazado en una calle pública. Sin embargo, para concretar la apertura formal se requiere la intervención articulada de la Dirección Provincial de Vialidad, el Ministerio de Obras Públicas, la Comuna de Cevil Redondo y la Municipalidad de Yerba Buena. Según estimaciones del delegado comunal Gastón García Biagosh, la habilitación técnica y segura de esta vía podría reducir entre un 20% y un 30% el caudal de tránsito sobre la ruta 315, que actualmente registra picos de hasta 2.000 vehículos por hora.
Por su parte, el secretario de Obras Públicas de Yerba Buena, Esteban Auad, confirmó que el municipio avanza en las negociaciones para completar la pavimentación de los 250 metros finales que restan en la avenida Fanzolato y proyecta transformarla en una arteria de doble mano. A pesar del alivio que representaría este conector para los vecinos de Villa Carmela y San José, especialistas y funcionarios coinciden en que la solución estructural para el noroeste metropolitano sigue dependiendo del proyecto para construir la Autopista de Circunvalación Noroeste, la cual prevé conectar Yerba Buena con la ruta nacional 9.
Fuente Enterate


