El dramático deterioro de la capacidad de pago de las familias argentinas comenzó a golpear con dureza en los balances de las grandes empresas. La cadena de supermercados La Anónima reportó una pérdida de $41.151 millones en su negocio financiero durante el último ejercicio, fuertemente afectada por un salto histórico en la incobrabilidad de Tarjetas del Mar, la firma que administra el crédito propio de la compañía.
El balance, aprobado a principios de septiembre, desnuda una problemática transversal en la economía doméstica: el atraso en los pagos dejó de estar vinculado a compras extraordinarias y comenzó a reflejar la imposibilidad de afrontar los gastos más básicos de consumo cotidiano.
Números en rojo y morosidad récord
En el caso específico de La Anónima, el golpe fue letal para su rama financiera. Los cargos por deudores incobrables de Tarjetas del Mar saltaron de $13.297 millones a $48.675 millones, lo que se traduce en un incremento real del 266%.
Si bien la tarjeta obtuvo ingresos netos por $26.197 millones, esa recaudación fue literalmente absorbida por las cuentas sin pagar y los abultados gastos operativos. Como resultado, la pérdida anual de $41.151 millones es casi cuatro veces superior a la registrada durante el período anterior.
El problema de la cadena controlada por la familia Braun es solo un reflejo de la macroeconomía. Según datos del Banco Central, la mora de las familias alcanzó el 12,8% en junio, el nivel más alto de la serie estadística publicada desde el año 2010. Actualmente, casi 6 millones de personas registran algún tipo de atraso en sus obligaciones.
Nuevas condiciones y restricciones
Ante la sangría de fondos y el aumento del riesgo crediticio, La Anónima se vio obligada a tomar medidas drásticas. La compañía informó que debió endurecer sus políticas de otorgamiento de tarjetas y créditos, además de avanzar con un proceso masivo de refinanciación para la cartera que se encuentra en mora.
Aunque desde la empresa aseguran que estas restricciones comenzaron a mostrar una leve mejoría en los cobros más recientes, la gran incógnita del mercado financiero es cuánto de este deterioro masivo podrá revertirse a corto plazo mientras los ingresos de los hogares sigan corriendo por detrás del costo de vida.
Fuente Enterate


