Un gravísimo episodio de negligencia y violencia sacudió a las fuerzas de seguridad de San Juan. Mariana Sol Jofré, una agente de la Policía provincial de 29 años que se encuentra cursando su sexto mes de embarazo, recibió un disparo en la espalda efectuado por un propio compañero mientras ambos se encontraban de servicio dentro de la Comisaría 34° de La Bebida, en el departamento Rivadavia.
El dramático hecho ocurrió durante la mañana del último lunes. Según la reconstrucción del caso, la víctima se encontraba realizando tareas administrativas rutinarias en las oficinas de la dependencia cuando su colega, identificado como Cristian Exequiel Albarracín, manipuló su arma de fuego de manera indebida. El arma se disparó de forma accidental y el proyectil impactó de lleno en la espalda de la oficial.
Traslado de urgencia y una recuperación milagrosa
Inmediatamente después del disparo, Jofré fue asistida y trasladada de urgencia al Hospital Rawson, donde ingresó en estado sumamente delicado. Posteriormente, fue derivada al Sanatorio CIMYN para ser sometida a una intervención quirúrgica con el objetivo de extraer la bala alojada en su cuerpo.
Afortunadamente, tras cuatro días de extrema tensión e incertidumbre, los profesionales médicos confirmaron que la paciente evolucionó de manera favorable y que su embarazo no corrió riesgo en ningún momento. Este viernes, la joven, que además es madre de una niña de 8 años y cuenta con tres años de antigüedad en la fuerza, recibió el alta médica y continuará su recuperación en su domicilio bajo estricta observación.
Por su parte, la Justicia de San Juan ya inició una investigación formal para determinar las responsabilidades de Albarracín. La hipótesis principal del caso apunta a un accidente derivado de una maniobra negligente y falta de pericia en el manejo del armamento reglamentario dentro de un espacio cerrado.
Fuente Enterate


