Un nuevo estudio de opinión pública nacional encendió las alarmas en el escenario político e institucional del país al revelar una creciente desconexión entre la narrativa macroeconómica oficial y la experiencia cotidiana de la población. Elaborado por la consultora QSocial a través de su informe Qmonitor, el relevamiento analiza si el presidente Javier Milei ha comenzado a perder sintonía con sus votantes. Con datos recolectados en septiembre de 2026 sobre 1.504 casos, el informe advierte sobre un fenómeno conceptualmente preocupante: la existencia de «dos economías que no se tocan», donde el relato gubernamental de consumo récord y máximos históricos choca de frente con el sobreendeudamiento y la morosidad que ahogan a la gran mayoría de las familias argentinas.
8 de cada 10 hogares tienen deudas
El indicador más contundente del estudio refleja la severa fragilidad financiera que atraviesa la sociedad. Según los datos de Qmonitor, el 82% de los hogares argentinos registra al menos una deuda activa. El desglose del financiamiento cotidiano muestra que el 57% de los consultados aún paga compras realizadas en cuotas, el 46% debió recurrir a préstamos de familiares o amigos, un 44% contrajo deudas con aplicaciones, billeteras virtuales o financieras, un 41% acumula atrasos en servicios e impuestos, el 38% refinanció tarjetas o paga el pago mínimo, un 34% mantiene créditos personales bancarios y un 9% posee deudas hipotecarias o prendarias. La gravedad de este cuadro se intensifica al verificar que el 36% de los hogares reconoce estar atrasado en sus pagos o directamente no puede afrontar sus deudas, mientras que otro 32% logra cumplirlas pero con un enorme esfuerzo económico.
La aprobación de la gestión tocó piso y frena su recuperación
En el plano de la evaluación política, el informe de QSocial detalla la evolución de la imagen gubernamental. Tras haber alcanzado un pico del 51% de aprobación en diciembre de 2025, la valoración positiva sufrió una caída abrupta de 20 puntos en seis meses, tocando un piso del 31% en junio de 2026, mientras la desaprobación trepaba al 64%. En la medición de septiembre de 2026, la aprobación de la gestión se ubicó en un 35%, frente a un 61% de desaprobación. Aunque la caída se detuvo y la imagen oficial recuperó cuatro puntos, el director de Opinión Pública de la consultora, Lucas Klobovs, enfatizó que la recuperación no depende exclusivamente de variables macroeconómicas.
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