La investigación por el aberrante crimen de Lautaro Córdoba, el adolescente de 16 años que fue hallado asesinado en una zona rural de Copacabana, en la provincia de Córdoba, sumó en las últimas horas detalles verdaderamente escalofriantes. Los resultados de la operación de autopsia permitieron a los investigadores reconstruir el nivel de violencia y ensañamiento que padeció la víctima a manos de sus atacantes.
El informe forense determinó que la causa eficiente de la muerte fue una hemorragia masiva. Lautaro recibió siete profundas heridas de arma blanca en la zona del cuello, las cuales le provocaron primero la pérdida de conocimiento y, minutos después, el deceso.
Sin embargo, el estudio del cadáver reveló un dato que impactó de lleno en la fiscalía: los brutales golpes que presentaba el adolescente en la cabeza y el rostro fueron asestados post mortem. De acuerdo con las conclusiones de los peritos, estas lesiones fueron provocadas con una pesada maza cuando el joven ya había fallecido a causa de las puñaladas, lo que evidencia una saña desmedida.
La fiscal de Instrucción Analía Cepede explicó que este resultado permite precisar la mecánica del crimen y descartar otras hipótesis. En la escena del homicidio, los efectivos policiales habían secuestrado una escopeta, por lo que inicialmente se creyó que la víctima había sido baleada. No obstante, la autopsia descartó de plano la presencia de heridas compatibles con armas de fuego.
Un «femicidio vinculado» y la desmentida oficial
Por el espeluznante asesinato se encuentran detenidos Hermenegildo Acosta (padrastro de Lautaro, conocido en su zona por subir videos a TikTok) y su propio hijo de 17 años.
Acosta enfrenta una durísima imputación por homicidio calificado por ensañamiento y alevosía, agravado por la participación de un menor de edad, mientras que su hijo está acusado como presunto coautor. Hasta el momento, la hipótesis principal que guía a los investigadores es la de un «femicidio vinculado»: creen que Acosta mató de forma macabra a su hijastro con el único fin de causarle un sufrimiento psicológico destructivo a su pareja, la madre de la víctima.
En medio de la conmoción, comenzaron a circular fuertes versiones sobre un supuesto intento de suicidio de Acosta dentro de su celda en la cárcel de Cruz del Eje. Sin embargo, la fiscal Cepede salió rápidamente a desmentir esa información, asegurando que no existe ningún reporte oficial del Servicio Penitenciario que avale que el detenido haya protagonizado un episodio de esas características.
Fuente Enterate


