Una formación de la empresa Nuevo Central Argentino (NCA) sufrió el descarrilamiento y vuelco de siete vagones cargados con soja en la localidad de Ranchillos durante la madrugada del viernes 2 de octubre, en un episodio que es investigado por presunto sabotaje intencional.
El siniestro en Ranchillos, los daños en las vías y la situación de los maquinistas
El hecho se produjo cerca de las 2:20 cuando el convoy avanzaba con destino al puerto de Rosario, en la provincia de Santa Fe. En este sentido, la formación terminó perdiendo el control al impactar contra obstáculos ubicados sobre la traza, provocando el vuelco de siete unidades de carga y ocasionando severos destrozos materiales en aproximadamente 1.200 metros de infraestructura ferroviaria. De esta manera, pese a la espectacularidad y magnitud del impacto, los conductores de la locomotora resultaron ilesos, mientras que personas que se encontraban en el lugar intentaron abrir los vagones volcados sin lograr apoderarse del cargamento de granos.
Por consiguiente, se dispuso una consigna policial en la zona para resguardar la mercadería y perimetrar el sector dañado.
La hipótesis de los obstáculos en la vía y el avance de la investigación
Si bien las primeras versiones recopiladas entre testigos y publicaciones regionales apuntan a la colocación deliberada de troncos pesados con fines de robo, la empresa concesionaria NCA, la Policía de Tucumán y la Justicia mantienen abierta la investigación pericial para certificar la mecánica del accidente. En este sentido, los peritos analizan los restos hallados sobre los rieles para determinar de forma oficial si existió una maniobra criminal premeditada. Asimismo, cuadrillas operativas trabajan en la remoción de las unidades para permitir la pronta reconstrucción del tendido férreo.
Fuente Enterate


