Un misterio macabro envuelve a la localidad de Juan Bautista Alberdi tras el trágico desenlace de una intensa búsqueda contrarreloj. Brandon Eliseo Rearte, un pequeño de apenas un año y cuatro meses, fue hallado sin vida flotando en el interior de un canal de riego. Lo que inicialmente parecía ser un fatídico accidente doméstico, dio un giro inesperado y oscuro en las últimas horas: la Justicia intervino de urgencia y ordenó la aprehensión de cuatro integrantes de su círculo íntimo.
El dramático episodio comenzó a gestarse durante la mañana de este sábado. Según consta en los registros oficiales de la Comisaría de Alberdi, la alerta inicial sobre la desaparición del menor se emitió alrededor de las 11.30. Inmediatamente, efectivos policiales, vecinos y allegados desplegaron un amplio operativo de rastrillaje por los distintos rincones del barrio San Cayetano de Marapa. Recién cerca de las 13 horas, la madre del niño, una joven de 20 años, se acercó a la dependencia para formalizar la denuncia.
El macabro hallazgo y el sorpresivo giro de la investigación
Apenas 30 minutos después de esa denuncia formal, el peor de los presagios se hizo realidad. Una vecina de la zona divisó el cuerpo del pequeño sumergido en el cauce de un canal situado en las inmediaciones del loteo Elías, justo a espaldas del barrio Héroes de Malvinas. Tras la confirmación del fallecimiento, la Fiscalía de Homicidios del Centro Judicial Concepción tomó las riendas del caso y ordenó preservar la escena para el minucioso trabajo de los equipos de Criminalística, Laboratorio y Medicina Legal.
Frente al dantesco escenario, el médico de la fuerza policial que examinó el cadáver recomendó de manera urgente la realización de una autopsia. Este estudio forense será la pieza fundamental para determinar fehacientemente la mecánica de la muerte y esclarecer cómo fue que el nene terminó sumergido en ese lugar sin que nadie de su entorno lo notara a tiempo.
Cuatro familiares tras las rejas por «muerte dudosa»
Con el correr de las horas, el expediente —que fue caratulado provisoriamente como «muerte dudosa»— arrojó la primera bomba judicial. Sin brindar mayores precisiones sobre las evidencias recolectadas en la escena, el Ministerio Público Fiscal ordenó la privación de la libertad de cuatro personas clave en la vida de la pequeña víctima. Se trata de su madre (20), su padre (24), una tía de 28 años y la pareja de esta última, un hombre de 43.
Hasta el momento, el informe de los investigadores mantiene un estricto hermetismo y no detalla qué indicios específicos empujaron a los pesquisas a dictar estas medidas. Por ahora, las autoridades aclararon que estas detenciones tienen un carácter puramente preventivo mientras se producen las pruebas clave, pero el manto de sospecha que recae sobre el núcleo familiar mantiene en vilo a toda la provincia.
Fuente Enterate


