La movilización convocada bajo la consigna «Unidos contra el saqueo eléctrico» reunió a cientos de tucumanos. La protesta fue liderada por las organizaciones REDECU, FODECUS y LA UNIÓN, quienes estuvieron acompañadas por vecinos, trabajadores, jubilados y comerciantes.
Al concluir la marcha, las entidades leyeron un petitorio en el que denunciaron que el servicio eléctrico se ha convertido en «una preocupación cotidiana y angustiante para miles de familias». Según expresaron en el texto, la crisis actual no es producto de la naturaleza ni del contexto económico, sino «el resultado de más de 30 años sin inversiones reales por parte de EDET«, lo que decantó en «una infraestructura crítica y obsoleta».
El documento también apuntó fuertemente contra el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT), acusándolo de convertirse en «el gerente y custodio de los intereses corporativos«. Los referentes señalaron que el organismo mantiene paralizados «más de 5.000 reclamos formales presentados durante el año 2025″ y le recriminaron su «silencio cómplice ante la grave contaminación con PCB en Los Pocitos por parte de TRANSNOA, que afectó a 26 niños y a más de 300 vecinos con patologías severas«.
Los puntos centrales del reclamo
Ante lo que calificaron como «graves abusos», las asociaciones plantearon una serie de exigencias urgentes para aliviar a los usuarios. Entre los principales reclamos del petitorio se destacan:
Suspensión de aumentos: Exigen «la suspensión de la aplicación de cualquier tipo de aumento».
Reducción tarifaria: Reclaman «una rebaja de las tarifas del 30%«.
Freno a los cortes: Piden «la suspensión de los cortes por 180 días«.
Auditoría de medidores: Exigen que, junto con la suspensión de los cortes, se inicie «un proceso de auditoría conjunto entre el ERSEPT, EDET y nuestras asociaciones para verificar el proceso de lectura de medidores».
Participación ciudadana: Solicitan «la creación del Consejo de Usuarios que garantice la voz de los usuarios en las decisiones del ente».
Las organizaciones advirtieron que ni siquiera los fallos judiciales recientes que obligaron a restituir cobros indebidos por falsas recategorizaciones son suficientes, ya que «los cortes de luz continúan y el servicio sigue colapsado«.
«La electricidad no es un lujo, es una necesidad indispensable para vivir, estudiar, trabajar, producir y comerciar», concluyó el documento leído frente a la multitud, cerrando con una exigencia clara: «¡Queremos que el servicio público vuelva a ser un derecho y no un negocio para unos pocos!».
Fuente Enterate


