Melina Romano, la docente tucumana de Alderetes que sobrevivió milagrosamente a un feroz ataque a puñaladas durante el mes de agosto, debió regresar a su vivienda y denunció que su agresor y vecino la recibió entre mofas y risas al ver las secuelas de sus lesiones.
El brutal ataque en agosto y la milagrosa recuperación de la docente
El violento suceso ocurrió durante la madrugada del pasado 8 de agosto, cuando el agresor, identificado como Ramón Enrique Mansilla, comenzó a arrojar piedras contra el techo de la casa mientras la docente dormía junto a su esposo e hijo de cinco años. En este sentido, según el desgarrador testimonio brindado a la periodista Mariana Romero para Tendencia de Noticias, la mujer salió a pedir explicaciones y fue arrastrada hacia el interior de la finca colindante. De esta manera, el atacante le propinó múltiples puñaladas que le perforaron los pulmones, el colon, la vejiga y el intestino delgado, demandando dos intervenciones quirúrgicas de urgencia y semanas en terapia intensiva en el hospital Padilla.
Por consiguiente, la rápida intervención de sus hermanos evitó un desenlace fatal en el lugar del hecho.
Ausencia de custodia policial, burlas del agresor y el reclamo a la Justicia
La docente explicó que se vio obligada a abandonar la residencia de su madre y regresar a su hogar por severas dificultades económicas. En este sentido, al pisar nuevamente su cuadra se topó de frente con Mansilla, quien se mofó abiertamente de su estado físico y de las marcas visibles del ataque. Asimismo, Romano denunció la inacción de la comisaría de Alderetes y de la fiscalía, dado que a pesar de que el juez Leandro Cattáneo y el auxiliar fiscal Exequiel Filmann ordenaron una restricción de acercamiento de 100 metros y custodia policial permanente con cuatro rondas diarias, las fuerzas de seguridad argumentaron no poder intervenir sin nuevas directivas.
Según estimó Melina, la causa continúa caratulada como “lesiones leves”, aunque ella considera que su vecino intentó matarla. La docente de nivel inicial dijo que todavía no pudo volver a trabajar por su estado de salud y que su hijo también dejó de asistir a la escuela donde ella daba clases.
“No entiendo por qué la Justicia no me cuida, con todo lo que pasó: casi me mata”, manifestó. Al final de su relato, pidió que la ayuden y que se adopten medidas para protegerla a ella y a su hijo.
Fuente Enterate


