El sector industrial argentino enfrenta un escenario crítico signado por la fuerte retracción de la demanda del mercado interno. Ricardo Kuchikian, CEO de la firma Cocot Dufour, definió el panorama actual como la crisis más severa para el rubro en más de cuatro décadas, comparando el impacto de la caída del consumo con episodios históricos como la pandemia, el colapso de 2001, el Plan Primavera de 1985 y las hiperinflaciones de fines de los ochenta y noventa.
En declaraciones vertidas durante una entrevista periodística, el empresario remarcó que el rasgo diferencial del presente proceso económico radica en el desplome sostenido de las ventas en indumentaria, situación que limita los márgenes de maniobra de las empresas para amortiguar los costos operativos mediante estrategias internas o renovaciones de catálogo. Asimismo, cuestionó la falta de créditos accesibles para la inversión en equipamiento y advirtió sobre la incertidumbre regulatoria que frena proyectos de modernización tecnológica.
«En todas las crisis anteriores se salió adelante en corto tiempo, pero nunca el consumo disminuyó a los niveles que ha disminuido en este momento en el área textil».
El diagnóstico del sector privado coincide con los datos oficiales publicados por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). De acuerdo con el relevamiento técnico, la producción textil registró un descenso del 22,6% durante los primeros siete meses del año en comparación con el mismo período del ejercicio anterior, superando en casi nueve veces el margen de caída del promedio industrial general. El segmento de tejidos y acabados lideró el deterioro con un desplome del 35,1%.
El impacto recesivo repercutió de manera directa en la capacidad instalada de las plantas fabriles, que funcionaron al 45,3% de su potencial, así como en la estructura productiva y laboral. Desde diciembre de 2023, la cadena textil, de confección, cuero y calzado perdió un total de 28.322 puestos de trabajo registrados, mientras que el registro de establecimientos fabriles activos cerró con la pérdida neta de 770 empresas en todo el país.
Fuente Enterate


