La Repartición de Construcciones Escolares, dependiente del Ministerio de Obras Públicas de Tucumán, atraviesa una profunda crisis marcada por demoras en las titularizaciones y un creciente clima de incertidumbre laboral. En el predio de Yerba Buena, los empleados realizaron una asamblea para visibilizar el vaciamiento de la planta permanente y exigir precisiones al Poder Ejecutivo sobre el futuro del mantenimiento de los establecimientos educativos públicos de la provincia.
La principal preocupación de los trabajadores radica en la drástica disminución del personal abocado al mantenimiento y reparación de los edificios escolares. Según advierten desde la repartición, la planta histórica sufrió un fuerte recorte, pasando de 700 operarios a apenas entre 300 y 400 empleados activos para atender la infraestructura de los colegios tucumanos. Esta escasez de recursos humanos compromete de manera directa la capacidad operativa de la repartición y resiente las labores diarias de infraestructura.
Frente a la falta de respuestas a los pedidos de audiencia, los empleados solicitaron un diálogo transparente con el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur: «que nos digan la verdad, cuál es el plan que ellos tienen para las diferentes reparticiones públicas, en especial construcciones escolares cuando cada vez hay menos gente», expresó un trabajador y reclamó: «no podemos seguir viendo que nos mientan, ya estamos grandes».
Los trabajadores sostienen que el deterioro de la repartición viene de gestiones anteriores pero remarcan que el «ajuste se profundizó severamente durante la actual administración del gobernador Osvaldo Jaldo«.
Dirección de Materiales y Construcciones Escolares de #Tucuman
Trabajadores reclaman falta de pagos y titularización https://t.co/ueqeoJkVB5
— Enterate Play (@EnteratePlay) October 13, 2026
Fuente Enterate


