Las tareas de rastreo para dar con el paradero del senderista y docente jubilado Raúl Moyano continuaron durante este jueves centradas en la zona sureste del cerro Ñuñorco, combinando patrullajes a pie por quebradas inhóspitas y sobrevuelos con drones térmicos.
El despliegue en la ladera sureste, la tecnología y el rol clave de los baqueanos
El operativo de este jueves concentró su accionar entre los 2.500 y los 3.300 metros sobre el nivel del mar, estableciendo una base operativa a 3.180 metros de altitud. En este sentido, Hernán Parajón, titular de la Fundación Cumbres Andinas, detalló que efectivos del Grupo CERO y de Gendarmería Nacional fueron trasladados en helicóptero para realizar peinados a pie, mientras que dos agentes operaron drones sobre las quebradas de difícil acceso. Asimismo, unas 50 personas entre policías, brigadistas, voluntarios y rescatistas con canes especializados de Tucumán y Catamarca revisaron las laderas orientadas hacia El Mollar. De esta manera, el conocimiento de los baqueanos locales resultó fundamental como guía para las fuerzas de seguridad en zonas escarpadas.
Las hipótesis de la familia y la fe en el resguardo
Suyai Moyano, hija del docente desaparecido, expresó mantener firme la esperanza de reencontrarse con su padre. En este sentido, explicó que una de las principales hipótesis apunta a que el montañista pudo haberse desorientado debido a la densa neblina y las nubes bajas registradas la semana pasada, o bien que haya tomado senderos hacia la Quebrada del Portugués o la zona de El Indio. «Para mí puede ser que esté resguardado; no encontramos ninguna pista ni objetos personales en el cerro», señaló Suyai, destacando que en la montaña existen fuentes naturales de agua y recursos para subsistir. Asimismo, el comisario Mariano Domínguez confirmó que los trabajos continuarán este viernes con la misma intensidad pese al pronóstico de lluvias sobre el cordón montañoso.
Fuente Enterate


