Al cumplirse 13 días sin noticias sobre el paradero de Raúl Moyano en el cerro Ñuñorco Grande, la presencia de nieve en la cumbre, la densa neblina y las temperaturas extremas imponen severas limitaciones al desplazamiento de las cuadrillas y a la tecnología desplegada.
El impacto del clima, las zonas probables y las limitaciones operativas
Hernán Parajón, coordinador del dispositivo de búsqueda, precisó que durante los 12 días de operativo continuo solo contaron con dos jornadas de sol. En este sentido, explicó que cerca de 25 rescatistas de Bomberos de Monteros, Gendarmería Nacional y voluntarios aguardan una ventana de buen tiempo entre lunes y miércoles para retomar los ascensos en helicóptero y rastrillar los filos que descienden hacia el sureste. Asimismo, remarcó que las condiciones actuales impiden el uso de drones térmicos y neutralizan la efectividad de los canes de búsqueda traídos desde Catamarca y Tucumán, los cuales sufrieron un rápido agotamiento físico debido a los bruscos desniveles y al frío. De esta manera, la extrema neblina reduce la visibilidad a pocos metros e interfiere en la propagación de señales sonoras y silbatos de emergencia.
El compromiso del personal y la comparación con precedentes históricos
El referente de la Fundación Cumbres Andinas destacó la entrega ininterrumpida de los brigadistas, quienes rechazan los relevos programados y organizan turnos rotativos para volver al cerro tras breves descansos. En este sentido, Parajón comparó la envergadura del caso con la histórica búsqueda de Alejandro Sorondo en los Nevados de la Conquista —que se extendió durante 16 días con tres helicópteros—, enfatizando que sumar más efectivos resulta ineficaz si la montaña no otorga visibilidad operativa.
Fuente Enterate


