Tras el secuestro de casi 220 kilos de cocaína y la detención de cuatro personas oriundas de Salta en San José del Boquerón, el juez federal Guillermo Molinari orienta las tareas investigativas a la localización de una cuarta camioneta 4×4 que habría logrado escapar en dirección al territorio salteño con otro cargamento de sustancias ilícitas.
La fuga hacia Salta, los rastrillajes en el monte y la logística en convoy
Las tareas de inteligencia criminal de la Base Operativa Muralla Norte establecieron que el convoy narco interceptado en la Ruta Provincial 2 estaba compuesto originalmente por cuatro vehículos. En este sentido, al advertir la persecución policial sobre los rodados que hacían de «puntero» y soporte logístico, la cuarta camioneta habría maniobrado en U para internarse en los senderos rurales que conectan con Salta. Efectivos de la Policía de Santiago del Estero y sus pares salteños coordinan intensos rastrillajes sobre la vegetación del monte espeso para constatar si los evadidos descartaron bultos de cocaína en su huida. De esta manera, las fuerzas federales y provinciales refuerzan el cerco en toda la zona limítrofe.
La estratégica «triple frontera» regional y el perfil de los chóferes «correcaminos»
Por su parte, los investigadores remarcaron la explotación sistemática que los grupos narco hacen de la franja limítrofe entre Santiago del Estero, Salta y Tucumán, a menos de 40 minutos de las conexiones con departamentos como Alberdi, Pellegrini y Moreno. En este sentido, las bandas apelan a los denominados conductores «correcaminos» o «duchos», experimentados en maniobrar a alta velocidad por picadas inhóspitas para evitar los controles sobre rutas nacionales. Asimismo, los cuatro detenidos salteños permanecen incomunicados y serán trasladados bajo un estricto dispositivo de seguridad hacia la capital santiagueña para ser indagados por el magistrado federal.
En consecuencia, el Juzgado Federal N° 1 de Santiago del Estero aguarda los peritajes sobre las tres camionetas incautadas y las líneas telefónicas secuestradas para identificar a los proveedores de la red criminal.
Fuente Enterate


