El cierre definitivo de Papelera del Sur provocó un fuerte impacto económico y social en Tornquist, localidad bonaerense donde la empresa era una de las principales fuentes de empleo privado. La decisión dejó a 160 trabajadores sin trabajo y abrió un escenario de incertidumbre para numerosas familias y comercios que dependían de la actividad industrial.
La firma comunicó la medida a los representantes sindicales durante una reunión realizada en Bahía Blanca con el área de Recursos Humanos de Interpac, el grupo empresario al que pertenece la planta. Como explicación, argumentó que la producción local de cartulina dejó de ser rentable frente a la competencia de los productos importados y los costos de mantener maquinaria antigua.
Cómo se distribuyen los 160 despidos
La decisión alcanza a unos 110 operarios comprendidos en el convenio colectivo, entre trabajadores efectivos y personal a prueba. A ese grupo se suman otros 50 empleados que estaban fuera de ese régimen, lo que eleva a 160 la cantidad de puestos de trabajo afectados.
Según explicó la empresa, dejará de fabricar cartulina en Tornquist y pasará a abastecerse mediante importaciones para mantener el suministro de sus imprentas en Buenos Aires, que continuarán funcionando.
Los directivos también manifestaron su compromiso de pagar la totalidad de las indemnizaciones durante noviembre. Sin embargo, el anuncio no despejó la preocupación de los trabajadores ni de una comunidad que pierde una de sus principales actividades productivas.
Una crisis que se arrastraba desde hace más de dos años
El cierre no llegó de manera repentina. Durante los últimos meses, la planta había atravesado suspensiones periódicas y una fuerte caída en los niveles de producción. Gustavo Lanaro, secretario general del sindicato papelero, señaló que el sector arrastraba dificultades estructurales desde hacía más de dos años y medio.
Las instalaciones ya cuentan con custodia patrimonial, mientras se aguarda la realización de asambleas gremiales para analizar los pasos a seguir.
El impacto económico para Tornquist
Las consecuencias de la clausura exceden a los 160 trabajadores despedidos. La actividad de la papelera también sostenía una red de transportistas, contratistas y proveedores locales, además de generar ingresos que se volcaban al comercio minorista.
Con la salida de la principal fuente de empleo privado de la zona, la comunidad enfrenta el desafío de absorber la pérdida de esos puestos de trabajo y el impacto que tendrá la reducción del consumo en la economía local.
Fuente Enterate


