La exdiputada nacional e hija del escritor y periodista Rodolfo Walsh falleció este jueves 5 de noviembre, luego de permanecer internada tras una intervención quirúrgica. Tuvo un papel central en los reclamos por memoria, verdad y justicia y fue una de las impulsoras de la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Una vida marcada por la militancia y la defensa de los derechos humanos
Patricia Walsh murió a los 74 años, después de permanecer internada tras una intervención quirúrgica. Hija del escritor y periodista Rodolfo Walsh, construyó una extensa trayectoria política vinculada con la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de justicia por los crímenes cometidos durante la última dictadura militar.
Su recorrido institucional incluyó una banca como diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires entre 2001 y 2005 y un mandato como legisladora porteña entre 2007 y 2010. También fue candidata presidencial de Izquierda Unida en 1999 y 2003. Desde esos espacios impulsó iniciativas relacionadas con los derechos sociales, la educación, la salud pública, la justicia y las cuestiones de género.
Su papel en la nulidad de las leyes de impunidad
Uno de los capítulos más importantes de su actividad parlamentaria fue la presentación de proyectos para anular las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que habían limitado el juzgamiento de los responsables de delitos cometidos durante el terrorismo de Estado. En 2003, el Congreso sancionó la Ley 25.779, que declaró insanablemente nulas ambas normas y abrió el camino para la reapertura de causas por crímenes de lesa humanidad.
Walsh también integró las comisiones de Educación, Derechos Humanos y Libertad de Expresión. Su militancia había comenzado en la década de 1970, cuando trabajó como periodista y delegada gremial en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Tras el golpe de Estado de 1976 fue despedida y recuperó su puesto en 1984, con el retorno de la democracia.
El asesinato de su padre y la muerte de su hermana durante la dictadura
En 1984 denunció ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) el secuestro y la desaparición de su padre, Rodolfo Walsh, asesinado en 1977 por un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Su hermana, María Victoria Walsh, conocida como Vicky, había muerto el 29 de septiembre de 1976 durante un operativo militar en una vivienda del barrio porteño de Villa Luro.
Durante décadas, Patricia sostuvo los reclamos de verdad y justicia por los crímenes contra su familia y otras víctimas del terrorismo de Estado. En los años noventa se incorporó a HIJOS y fue una de las denunciantes en la causa ESMA. En 2025, junto con la diputada Myriam Bregman, presentó un reclamo judicial para preservar archivos de la Armada ante la posibilidad de que fueran descartados durante una mudanza.
Las despedidas de dirigentes y referentes políticos
Tras conocerse su fallecimiento, distintas figuras políticas expresaron sus condolencias y destacaron su trayectoria. La diputada Myriam Bregman la recordó como una de sus grandes maestras y resaltó su perseverancia en la lucha por los derechos humanos. También señaló que la dictadura asesinó a su hermana Vicky y, meses después, a su padre, Rodolfo Walsh.
Por su parte, Gabriel Solano destacó su participación en la anulación de las leyes de impunidad y el impacto que tuvo esa medida en los juicios contra los responsables de delitos de lesa humanidad. El dirigente sindical Darío “Pollo” Sobrero también la despidió y valoró su compromiso con los derechos humanos y las causas de los trabajadores.
Fuente Enterate


