Una invitación inesperada en Miami, una tormenta que lo cambió todo y una canción que ya había acompañado a Maradona. Soledad Pastorutti reveló la trastienda de la despedida más emotiva de la Selección.
Hay canciones que eligen su momento. “Brindis” ya tenía una historia gloriosa: hace veinte años, Soledad Pastorutti se la cantó a Diego Maradona. Lo que nunca imaginó es que esa misma canción iba a ponerle música al adiós de Lionel Messi con la camiseta argentina. Y menos aún que él se lo iba a anticipar en voz baja, semanas antes, sin darle demasiadas pistas.
La Sole lo contó todo en Vuelta y media, el programa de Urbana Play. Con su humor de siempre, la cantante de Arequito reconstruyó cómo llegó a ser parte de una de las noches más emotivas del fútbol argentino.
La historia arranca lejos del Monumental. Recién terminado su disco, la Sole viajó a Miami para ver jugar al Inter. Ese día no logró acercarse ni a Leo ni a Antonela Roccuzzo. Y, por las dudas, aclaró algo antes de seguir: “Yo no soy amiga de ellos, eso me gusta aclararlo”.
Sin embargo, al final del partido llegó la sorpresa. El propio Messi los invitó a ver la práctica del día siguiente. “Mañana, si quieren venir a ver el entrenamiento, los invitamos”, le dijo.
La pista que no quiso descifrar
Al otro día, el cielo de Miami tenía otros planes. Una tormenta eléctrica obligó a suspender el entrenamiento. Pero lo que parecía una mala noticia terminó siendo un regalo: sin pelota de por medio, hubo tiempo para charlar.
Fue entonces cuando Messi le deslizó que estaba preparando un posteo importante con su música. La Sole, lejos de insistir, prefirió no preguntar. Dejó que la sorpresa hiciera su trabajo.
Y vaya si lo hizo. “Después resultó ser que posteó que se iba de la selección con ‘Brindis’ y yo casi me muero”, confesó.
La coincidencia con Maradona todavía la conmueve. “Me tocó cantársela al Diego hace 20 años atrás. Ahora me pasa esto”, dijo. En aquellos años, además, la Sole salía a escena con la camiseta número diez y revoleando el poncho, en una época en la que casi nadie llevaba la celeste y blanca a un recital.
El final ya es parte de la memoria colectiva. La Sole cantó en el Monumental, el estadio entero la acompañó y Messi, emocionado, terminó abrazándola.
Sin embargo, para ella lo importante no quedó en las fotos. “A Leo yo lo admiro como ser humano. No me importa si tengo o no la foto con él”, aseguró. Y resumió lo que significó esa noche con una frase que lo dice todo: “Es lo mejor que le puede pasar a una artista popular: ser parte con su música de estas historias”.
Fuente Enterate


