La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina manifestó su alarma ante el congelamiento de las aranceles que abona el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI). En este sentido, la entidad que agrupa a los prestadores privados confirmó la quita de un componente arancelario decisivo, lo que generó un desfasaje cercano al 50% entre el módulo liquidado y los costos operativos reales. De esta manera, la medida compromete la continuidad del tratamiento renal para 4.700 afiliados.
Por consiguiente, los centros especializados remarcaron que el valor por sesión no registra actualizaciones desde hace un año y medio, sumado a una quita directa del 8% en el esquema de liquidación. Asimismo, las entidades señalaron que la inflación acumulada del período impactó de lleno en los insumos médicos importados y los costos fijos de mantenimiento. Por lo tanto, el sector nefrólogo exige una recomposición urgente para garantizar el funcionamiento de las salas.
Impacto en los centros del interior y gestiones administrativas
Por su parte, los establecimientos ubicados en las provincias del interior afrontan el escenario de mayor complejidad debido a los gastos logísticos adicionales. De hecho, los centros deben absorber los costos vinculados a traslados de pacientes, intervenciones de acceso vascular y servicios alimentarios asociados. En consecuencia, las entidades representativas mantuvieron reuniones operativas con funcionarios del organismo sin obtener respuestas concretas hasta el momento.
Además, los profesionales de la especialidad ratificaron que sostendrán la atención médica hasta el límite de la capacidad operativa de las instituciones. En consecuencia, exhortaron a la conducción nacional del PAMI a revisar de manera prioritaria los valores modulares para evitar interrupciones en las prácticas dialíticas. De esta forma, el sistema de atención nefrológica transita una etapa de estricta incertidumbre presupuestaria.
Fuente Enterate


